Al Alcobendas y al Sanse les tocará sufrir para lograr el sueño del ascenso a 2ª "B"
20/6/2011.- El conjunto de Alfredo Santaelena perdió por 1-0 en el campo de la Arandina mientras que el Sanse sólo pudo ganar en su campo por 2-1 al Tudelano.
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
El esperado duelo entre Arandina y Alcobendas, protagonistas de la semana tras el polémico sorteo de la fase de ascenso, se decantó a favor de los locales con el solitario tanto conseguido por Zamora mediada la primera mitad. Peor podía haber sido el resultado para los madrileños que jugaron con diez jugadores desde el minuto 34 por expulsión de Dani Martínez.
Por su parte, el Sanse ha perdido una oportunidad de oro para dejar encarrilada la eliminatoria y, por tanto, su ascenso a Segunda División 'B'. En la tercera y última ronda de estos Play-Off de ascenso, volvieron a demostrar ser superiores a su rival en casa. Matapiñonera se ha convertido en un auténtico fortín. Aquí han goleado a Villaralbo, primero (4-1) ; a Cerceda (3-1), después; y ahora, han estado a punto de hacer lo mismo con el Tudelano, pero se han tenido que conformar con un 2-1, que puede ser muy peligroso para el partido de vuelta.
Tal y como pasara en los dos anteriores partidos, cuando mejor estaba el Sanse y peleaba por incrementar su renta, encajaba un gol en los minutos finales, que dejaba la eliminatoria muy abierta y restaba opciones de pasar en tierras foráneas. Esta vez, el resultado es aún más apretado, ya que un solo gol navarro en Tudela, les podría dejar sin el soñado ascenso.
El partido se caracterizó por una palpable igualdad, sobretodo, en lo que a posesión del balón se refiere, pero fue el Sanse quien mejor supo lo que hacer con el cuero en los momentos clave. La nota predominante fueron muchas llegadas al área, pero pocas ocasiones claras de gol. Un partido de ida y vuelta que suele beneficiar siempre al equipo visitante, por el valor doble de los goles en campo ajeno.
Sin embargo, el Sanse parecía tener el choque controlado en todo momento. Miguel Ángel apenas intervenía y eso es siempre buena señal, porque el Tudelano apenas disparaba entre los tres palos. El Sanse, sin embrago, hizo gala de una enorme efectividad y con poco más de dos tiros a puerta, logró irse al descanso con 2-0.
El primero, obra de Patiño, llegó con una jugada de Héctor por la derecha, que vio a Edu Ruiz como le doblaba por banda, le cedió el balón para que centrase al área y Patiño le ganase la partida a los centrales tudelanos para, de cabeza, mandar el balón a la jaula con suspense, porque el balón, antes, tocó el larguero y uno de los postes. El segundo gol llegó en una falta lateral botada por Alcalde desde 35 metros que botaba en el área pequeña, no tocaba nadie, y se introducía irremisiblemente en la meta navarra.
El Tudelano solo inquietó en una ocasión de Iván Moreno en el 44' que se revolvió bien dentro del área pequeña, pero mandó su disparo, algo escorado, al lateral de la red.
En la segunda parte, el juego continuó por los mismos derroteros. El Tudelano metió una marcha más en cuanto a agresividad. Varios jugadores sanseros sufrieron la dureza de los navarros. El central visitante, Igor, debió haber visto la tarjeta roja directa por una patada a Patiño a la altura del bajo vientre, sin el balón en juego, y otra más por una patada a Alexander en el cuello. Sin embargo, su bula se vio agotada poco después, tras otra dura entrada que le acarreó la segunda tarjeta amarilla.
Con el partido controlado y contra un rival con 10 jugadores, todo hacía prever que el Sanse aguantaría el 2-0 o que, incluso, lo ampliaría. Tuvo dos calara contras de tres contra dos, en el segundo tiempo, que no supieron finiquitar, e incomprensiblemente, lo acabaron pagando.
El Tudelano no necesitó dominar el partido, ni crear muchas ocasiones para lograr el 2-1. Su tanto llegó en una jugada aislada, aparentemente controlada. El balón le llegó a Jorge Rodríguez fuera del área con un par de jugadores tapándole el tiro, pero se sacó de la chistera una volea que sorprendió a Miguel Ángel y se introdujo en su portería.
Un resultado increíble, pues posiblemente no refleje lo mostrado en el terreno de juego, y que deja las espadas en todo lo alto de cara al partido de vuelta en tierras navarras.