Álvaro Muñoz, tras su debut con el Baloncesto Fuenlabrada: “Tenía ilusión y un poco de nervios, pero sobre todo estaba muy concentrado”
22/2/2011.- El segundo canterano en debutar esta temporada en ACB es un alero de 21 años que compite con el Illescas, equipo vinculado de los fuenlabreños en la Adecco Plata.
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
Entre las muchas y buenas noticias que dejó el partido del pasado sábado para el Baloncesto Fuenlabrada, ocupa un lugar destacado el debut del joven Álvaro Muñoz, un alero de 21 años que habitualmente entrena con el equipo de ACB y compite con el Illescas, equipo vinculado de los fuenlabreños en la Adecco Plata.
“Sabía que iba a jugar porque me lo dijo el día antes José Ángel Samaniego, el ayudante de Maldonado. Yo no sabía si jugaría mucho o poco, pero “Sama” me comentó que estuviera preparado”, comenta feliz el protagonista. “Tenía muchas ganas y una gran ilusión, también un poco de nervios, claro. Pero sobre todo, cuando Maldonado me dijo que saliera, lo que estaba era muy concentrado en el juego”, apunta.
Muñoz disputó los tres minutos previos al descanso, lo que él valora especialmente: “Estoy contento también porque fueron minutos de auténtica competición, con el partido igualado”. El jugador fuenlabreño relata sobre sus primeras jugadas en ACB que “yo cogí en defensa a Bramos y Laviña se quedó con Carroll, traté de ayudar en defensa y capturé un rebote”.
La anécdota del debut llegó con su última acción. “Repasando luego el partido vi que me habían anotado en la estadística un tiro fallado que en realidad estaba fuera de tiempo. Sólo quedaban dos décimas de segundo para llegar al descanso y sacábamos de fondo, me la pasó Quino y yo agarré la pelota, tiré y no entró. Si hubiera entrado seguramente lo hubieran anulado porque en dos décimas no da tiempo a hacer lo que yo hice. Es sólo una anécdota que recordaré siempre sobre mi primer tiro a canasta en ACB”.
Muñoz, que el pasado verano logró la medalla de bronce en el Europeo Sub-20 con la selección española, sabe que “ahora me toca seguir trabajando lo mejor posible para tener más oportunidades en futuros partidos”. De momento, este avulense que llegó al Fuenlabrada en el verano de 2009, se está ganando el beneplácito de Salva Maldonado: “Álvaro está entrenando bien con lo cual entrará poco a poco en las rotaciones. El trabajo que está haciendo en el Illescas es bueno y espero que siga por esa línea”, asegura el técnico de los fuenlabreños.