
La maquiavélica decisión de Contador
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
O Alberto Contador es un magnífico actor además de un fantástico ciclista, o tengo claro que él no se ha dopado conscientemente. A una persona que defiende su inocencia con esa vehemencia, con ese convencimiento, con ese dolor interno que reflejaban sus palabras, me resulta muy difícil no creerle. De su reacción se puede desprender que mantenía la esperanza de no ser sancionado pero me temo que la Federación Española tenía miedo de lo que podían decir en el extranjero si sobresaía el caso y ha intentado quedar lo mejor posible con todo el mundo, proponiendo una sanción de un año para el ciclista madrileño, cuando le podían haber puesto hasta dos, por los 50 picogramos de clembuterol que aparecieron en el control que le hicieron en el pasado Tour de Francia.
El organismo federativo defiende su decisión recordando la normativa que el ciclista es responsable de lo que aparezca en su organismo, pero parece claro que convendría modernizar unas normas que, como decía Alberto, estaban hechas para otras épocas. No parece de recibo perder un Tour y no poder competir en todo un año por una cantidad tan ínfima de una sustancia que todos los expertos coinciden en que es imposible obtener un rendimiento extra. Lo normal sería que hubiera un límite a partir del cual se tuviera claro que si se consigue mejorar las prestaciones de forma artificial. Ya se que hay gente que dice que la aparición del clembuterol podría ser la señal de que había algo más, pero es no deja de ser una suposición sin ninguna base demostrable.
Llegados a este punto a Contador se le presenta una disyuntiva maquiavélica. ¿Se queda con el año de sanción o recurre al TAS sabiendo que este organismo podría aumentarle la sanción a dos años? Esto me recuerda esas películas en las que a un acusado le ofrecen rebajarse la pena a costa de declararse culpable cuando realmente es inocente. Bastante significativo es que el presidente de la Federación le haya recomendado al pinteño que no recurra ante el riesgo que corre pero yo entiendo a Alberto cuando dice que recurrirá donde haga falta para limpiar su nombre.