Dos incendios, un cadáver sin identificar y robo a una joyería en el comienzo del año
El primer fin de semana del año, marcado por los sucesos
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
La identidad del hombre hallado muerto en la cuneta de una carretera de Loeches es todavía una incógnita, a la espera de la autopsia. La Guardia Civil alertó de la aparición de un cadáver en el kilómetro 3 de la M-209 al Summa, cuyo personal sanitario confirmó el fallecimiento por violencia del varón y dejó el cuerpo a disposición de la policía científica de la Guardia Civil. El cuerpo del fallecido, un hombre indocumentado aparentemente de unos 40 años y origen latinoamericano, presentaba un corte en el cuello. Por otra parte, un hombre de 33 años ha ingresado en un centro hospitalario con pronóstico moderado al sufrir quemaduras tras incendiarse la churrería que regentaba en San Lorenzo de El Escorial, un establecimiento que quedó totalmente calcinado por las llamas. El fuego comenzó sobre las 20.15 horas del domingo en una churrería ubicada en la calle Floridablanca de la citada localidad madrileña cuando, por causas que aún están siendo investigadas, se registró una pequeña explosión en su interior, según informó a Europa Press un portavoz del Servicio de Emergencias 112-Comunidad de Madrid. El propietario del establecimiento, un hombre de 33 años, se encontraba en el momento del incendio en el interior del local y, debido al fuego, sufrió quemaduras de primer y segundo grado en la cara y los brazos, así como una posible afectación corneal. Tras ser estabilizado en el lugar por sanitarios de una UVI del Summa-112, fue trasladado en una ambulancia de Cruz Roja hasta el hospital de El Escorial, donde quedó ingresado con pronóstico moderado. Otro incendio se producía el domingo en un edificio de cuatro alturas de la localidad de Alcobendas, en el que un total de 4 personas han resultado heridas por una intoxicación leve por inhalación de humo. El incendio se originó tras quemarse, por causas aún desconocidas, un cochecito de bebé en una de las viviendas de la primera planta de este edificio. Dos dotaciones del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid se trasladaron la zona y controlaron el fuego en un tiempo aproximado de cinco minutos, aunque el humo que había en el hueco de la escalera ha terminado por intoxicar a estas cuatro personas --dos adultos y dos niños-- ya que se habían asomado al mismo. Por último, un grupo de ladrones aprovechó las campanadas de Nochevieja para robar joyas y relojes en el interior de un conocido centro comercial de Sanchinarro. El robo se produjo muy cerca de la medianoche y tras reventar las lunas del establecimiento utilizando para ello un aparato incendiario que provocó humo en la zona del robo. Los cacos entraron con mazas y procedieron a cometer su robo antes de marcharse a bordo de los coches que habían utilizado para llegar hasta la zona. Por su parte, fuentes de la Jefatura Superior de Policía han confirmado a Europa Press la apertura de una investigación respecto a estos hechos.