La bronca entre los socialistas gaditanos enfría el retorno de Aido a su tierra
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
Cuentan las malas lenguas, y no precisamente las de sus enemigos, que la ex ministra Bibiana Aido ha aceptado encantada una subsecretaría con tal de no volver, en estos momentos, a trabajar políticamente en Cádiz. En el PSOE de la provincia que tiene como cabecera de lista al diputado y súper-ministro Alfredo Pérez Rubalcaba, el ruido de espadas y navajas es más notorio que nunca. Hasta el punto que el Presidente de la Junta de Andalucía y secretario general del PSOE-A, José Antonio Griñán, ha tenido que intervenir y mediar entre las familias de PSOE gaditano, históricamente muy influyente en la política nacional.
La bronca está servida entre el Presidente de la Diputación y secretario general del PSOE de Cádiz, Francisco González Cabañas y la poderosa familia del Clan de Alcalá, de donde precisamente es natural la joven ex ministra. Cabañas se ha manifestado de forma contundente contra la renovación de la candidatura de la actual alcaldesa de Jerez de la Frontera, Pilar Sánchez y a partir de ahí, el lío es monumental. La contestada alcaldesa de Jerez cuenta con el apoyo explícito de Griñan e incluso del de la prolongada sombra de Manuel Chaves. Pepe Griñan ya ha advertido a Cabañas: "El que no integre tendrá un problema" y el parlamentario socialista José Luis Blanco ha llegado a acusarlo de "no tener ni educación, ni gallardía" y de “estar llevando a cabo un "ajuste de cuentas".
¿Cuáles son esas cuentas”. Hay mucho poder en juego, muchas elecciones a la vista y cierto pánico a las encuestas. Aido puede llegar a ser un peso pesado en el seno de su partido y en la política de la comunidad y, volverse a su provincia, en plena guerra fraticida en su partido no haría sino retrasar esa oportunidad y la tan necesaria renovación generacional en el PSOE andaluz, de la que quizás sea la cabeza más visible y prometedora.