Continúa la restauración del Río Guadarrama

Ya en el mes de junio, el Ayuntamiento de Galapagar anunciaba las labores de limpieza que se estaban llevando a cabo en la ribera del Río Guadarrama

jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
Las labores de restauración del Río Guadarrama continúan en la zona próxima a la depuradora, donde se va a eliminar un azud y reponer la vegetación autóctona, tras las labores iniciadas en la zona de Las Minas.

Ya en el mes de junio, el Ayuntamiento de Galapagar anunciaba las labores de limpieza que se estaban llevando a cabo en la ribera del Río Guadarrama a su paso por la zona de las Minas y Los Jarales. Ahora, estas labores se amplían aguas abajo, junto a la Carretera de Torrelodones y la zona de la depuradora, de manera que poco a poco se está logrando restaurar y mejorar el estado natural del Rio y velar por este gran patrimonio que tenemos el privilegio de disfrutar todos los galapagueños.

Y es que la Confederación Hidrográfica del Tajo ha comenzado ya los trabajos correspondientes al proyecto de restauración de este tramo del río Guadarrama, cuya inversión asciende a 100.000 euros. La actuación consiste básicamente en la eliminación de un azud, que fue construido en los años 50 y que en la actualidad permanece abandonado y sin ningún uso, y cuya eliminación permitirá la recuperación de la conectividad longitudinal del sistema fluvial en este tramo del río.

La demolición se va a llevar a cabo mediante maquinaria pesada y, después de la extracción de los restos, éstos serán trasladados a una zona donde se someterán a un proceso de reutilización para la elaboración de zahorra. Además, la actuación incluye la restauración de las márgenes del río, con la eliminación de vegetación invasora que dificulta la libre circulación del agua, y la reposición de vegetación autóctona acorde con el entorno en el que se ubica la zona de actuación.

En definitiva, los trabajos pretenden restaurar la morfología natural del cauce y la continuidad longitudinal del sistema fluvial, así como mejorar la composición y estructura de la vegetación de las riberas con la consiguiente recuperación de sus hábitats naturales y de algunas de sus comunidades especialmente las piscícolas.