Si de algo estoy cansado en este final de enero de 2018 es de la crisis en, de, por... y todo el resto de preposiciones que quieran ponerse delante de dos nombres: Cataluña y Puigdemont. Nos asaltan todos los días, a todas horas, en todos los medios de comunicación grandes y pequeños. Nos abruman con declaraciones, informaciones, opiniones, resoluciones. Nos aseguran que no pasarán cosas que luego pasan y nos intentan convencer de cosas que van a pasar y de las que tenemos el convencimiento de que no van a hacerlo.