La violencia machista baja un 54,5% y Madrid pasa al cuarto puesto nacional
30/12/2009.-, En 2009 han muerto en la región cinco mujeres a manos de su parejas o ex parejas, frente a las once que se contabilizaron en 2008 y las diez de 2007
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
El año 2009 en la Comunidad de Madrid se ha destacado, en lo referido a los sucesos y a falta de dos días para que acabe, por un descenso del 54,5% en el número de muertes por violencia machista sobre 2008, lo que ha conllevado que Madrid deje de ser la región con más casos y se sitúe en el cuarto lugar.
Según el recuento de la Agencia Efe, en 2009 han muerto en la región cinco mujeres a manos de su parejas o ex parejas, frente a las once que se contabilizaron en 2008 y las diez de 2007, años en los que la región era la que acumulaba más casos de España.
Ahora la cifra es similar a la de 2005, cuando hubo 6 fallecidas por violencia machista.
En 2009 la Comunidad de Madrid ha bajado en este triste ránking al cuarto puesto, que comparte con Canarias, y se sitúa por detrás de Andalucía, Cataluña y la Comunidad Valenciana.
De las cinco mujeres asesinadas, cuatro fueron apuñaladas y una falleció a golpes, ninguna de ellas había presentado denuncia por malos tratos y sus presuntos ejecutores fueron detenidos o se suicidaron.
En total, en 2009 en Madrid se registraron al menos 55 homicidios o asesinatos, según el conteo de Efe, frente a los 73 contabilizados oficialmente en 2008.
Hay un caso por dilucidar: la muerte de Francisco Javier D.M., cuyo cadáver apareció junto a unas vías del Cercanías el pasado 22 de noviembre, y aún no se ha determinado si se trató de un homicidio o de una muerte accidental, aunque los investigadores se decantan por lo segundo, según fuentes de la investigación.
Quizás el homicidio más llamativo fue el del capo colombiano Leónidas Vargas, tiroteado en enero en la habitación del hospital 12 de Octubre en la que estaba ingresado, al parecer debido un ajuste de cuentas, y por cuya muerte han sido detenidas siete personas.
También causó alarma la muerte de un portero de discoteca y de un relaciones públicas el 12 de enero en la sala "Heaven. Sala Palace" de Madrid, que fueron tiroteados supuestamente por un hombre de nacionalidad española, al parecer debido a un enfrentamiento entre dos grupos que rivalizaban por el control de locales de copas.
Este suceso unido a la muerte del joven Álvaro Ussía, ocurrida dos meses antes, suscitó un debate sobre la seguridad en la noche madrileña y llevó a la Comunidad de Madrid a obligar a los controladores de acceso a conseguir una acreditación, previo examen.
Hasta el momento se han realizado dos exámenes -en marzo y en junio- que han superado 2.896 personas, un 60 por ciento de las presentadas, una cifra que para algunas asociaciones de porteros es muy inferior a la necesaria, pero que las principales asociaciones del sector del ocio consideran suficiente por ahora.
Otro suceso destacado fue la muerte, el 25 de julio, de una niña dominicana de 12 años en su casa del barrio de Vallecas de Madrid, supuestamente a manos de un amigo de su tía, que se entregó poco después.
El 11 de agosto un joven de 22 años con problemas mentales mató a su madre y a su hermanastro de 6 meses en su domicilio del distrito de Retiro y prendió fuego a la vivienda.
Aún en pleno verano, el 28 de agosto, un menor dominicano de 17 años recibió un disparo en la calle Orense de Madrid, cerca de la zona de ambiente latino de los bajos de Azca, en lo que luego se aclaró como un crimen entre bandas latinas: la víctima pertenecía supuestamente a los Dominican Don't Play y fue asesinado por un "trinitario", ya detenido.
Este suceso dio pie a una operación conjunta de la Policía y la Guardia Civil en la que fueron detenidos cuarenta miembros de los Dominican Don't Play (DDP), lo que conllevó que esta banda quedase "prácticamente disuelta" en la región, según informó la delega del Gobierno, Amparo Valcarce, en ese momento.
El 11 de octubre, Andrés Pérez Peterkin, esquizofrénico de 47 años, mató a sus padres en su domicilio de Madrid y después intentó suicidarse, autolesionándose con un arma blanca, según confesó a los agentes que le encontraron junto a los cadáveres.
En 2009 volvieron a ser víctimas inocentes tres bebés cuyos cadáveres aparecieron entre los restos de la incineradora de Valdemingómez, y otro recién nacido que fue hallado en el interior de un armario, donde su madre lo había escondido, supuestamente tras matarlo.
Pero la crónica anual relacionada con los sucesos también tuvo momentos menos negros: el 16 de abril Jesús Neira recibió el alta en el hospital Puerta de Hierro, 256 días después de su ingreso en coma tras ser agredido por Antonio Puerta, al que el profesor recriminó que maltratase a su pareja, Violeta Santander.
Neira declaró en noviembre como testigo de la agresión de Puerta a Santander, y el Juzgado de lo Penal número 1 de Getafe condenó finalmente a Puerta a siete meses y quince días de prisión por esos malos tratos. Queda pendiente el juicio por la agresión a Neira.
Además, el 3 de diciembre Neira presidió por primera vez el Consejo Asesor del Observatorio de Violencia de Género de la Comunidad de Madrid, cargo que le había ofrecido Esperanza Aguirre.
Otra buena noticia fue la condena que la Audiencia Provincial de Madrid impuso a Josué Estébanez -26 años de cárcel- por la muerte en 2007 de Carlos Palomino en un vagón de Metro de la estación de Legazpi de Madrid, al considerarle autor del asesinato con la agravante de "discriminación ideológica".
En el año 2009 la Delegación del Gobierno en Madrid cambió de responsable: en mayo Soledad Mestre cedió el puesto a Amparo Valcarce.