
Y Patxi López, la incógnita
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
La lux de Sebastián
Martes, 24
No llega, no llega. Y en las oficinas de Correos, además de avisos de multas, tienen muchas bombillas: todas las que les ha enviado Miguel y que no hay quien las recoja. Empezaron en Zaragoza, y allí almacenan miles de cajas con sus lamparitas blancas, todas Made in China, porque Miguel es hombre aficionado al proteccionismo, a que gastemos cosas Made in Spain. Pero cuando se le ocurrió lo de la bombilla se dio cuenta de que aquí no las hacen, no las fabrican, y que había que recurrir a los chinos. Y así estamos. Hay otra cosa importante, que me explica mi electricista: las bombillas de bajo consumo gastan más en los primeros segundos. Son por tanto rentables para esa bombilla que vas a tener todo el día encendida. Mi chispas cree, está convencido, de que con las lamparitas del genio Miguel el recibo de la luz será más caro. Precisamente ahora, que muchos han recibido una factura eléctrica con unos euros de castigo, porque han encendido las lámparas más tiempo del que el gobierno les ha adjudicado. Este gobierno nuestro acabará hundido no por su falta de ideas, sino por sus ocurrencias.
La memoria de Sabino
Miércoles, 25
Sabino recuerda, y hace memoria del 23 de febrero, ahora que en el vigesimoctavo aniversario de aquellos sucesos nos ha dado por recordar. Sabino dice que lo tiene todo escrito, todo todo, pero sólo para él. Hay muchos libros que se han hecho para uno mismo, y que luego han visto la luz, y hay pocos que se hayan quemado como a veces han pedido sus escritores a sus albaceas. Así que Sabino avisa de que cuando se vaya quizá aparezca una obra con sus recuerdos de aquella noche, de los días anteriores, del error del Rey en poner a Armada en una alta instancia de poder militar, y en el acierto de salir en aquella madrugada a parar los tanques de Milans. Sabino es hombre valiente, porque dice en voz alta cosas que muchos otros no se atreven a pronunciar: se manifiesta contrario a la eutanasia, y opuesto hasta las cachas al aborto. Este hombre que ha sufrido tanto con las muerte de sus hijos, confiesa que la vida y su final son cosa de Dios, y los hombres debemos aceptar, o arrastrar el dolor de nuestra existencia por este valle de lo que sea.
Garzones y muflones
Jueves, 26
Desde los Teatros del Canal. Me invita Boadella, supongo que por las innumerables veces que he tenido el placer de entrevistarle, me invita, digo, a ver La Cena en la noche de su estreno. Me cruzo en las gradas de ese magnífico teatro con Tomás Cuesta, con Andrés Amorós, con Alejo Vidal Quadras, o con Alfredo Amestoy. No están los Bardem, ni Pilar ni ninguno de los suyos, y me alegro porque a las primeras de cambio, esa ceremonia laica que es La Cena, les nombra, como elementos de las puyas que Boadella da a la actualidad. También habrá mamporros a la progresía, a su capacidad de fabricar una fe que crea en el cambio climático y ponga al hombre de rodillas ante las nubes, las temperaturas, o la amenaza de quedar anegado por los mares. Les recomiendo La Cena antes de cenar, porque pasarán un rato reconciliándose con lo humano a través de la risa, de la ironía, de la inteligencia. Después de ver esa obra se puede leer de nuevo la prensa como si fuera la primera vez. Lo verán todo con otros ojos.
Letizia y el descompensado
Viernes, 27
Va la Princesa a un hospital, al de Son Dureta, en Mallorca. Y esta vez están las cámaras, que no suelen aparecer en la puerta, como cuando en Navidad estuvo Letizia, doña, en el Niño Jesús de Madrid, con niños y niñas enfermos de cáncer. Lo supimos por una carta del Abc, donde se daba detalle de aquellas horas que compartió con niños y padres. Pues bien, en Son Dureta a la Princesa le esperaba uno, que dicen desequilibrado o descompensado de medicación y feromonas, que se abalanzó sobre ella al grito de ¡muera el Rey!. Esto, que no se suele escuchar más que a algunos otros descompensados como Tardá, se escuchó en la entrada de Son Dureta, para alarma de lo servicios de seguridad. La Princesa no perdió los papeles, ni la sonrisa. Ya saben ustedes que el carisma se adquiere en función de las circunstancias. Esto de que tenga que morir el Rey porque lo dice un “nota” forma parte de la educación principesca, es algo así como una lección apresurada, uno de los capítulos que se tienen que aprobar cuando una aspira a ser Reina de esta nación tan descompensada.
Pepe el socialista
Sábado, 28
Hablo de Pepe Calayo, alcalde de Alcaucín, modelo de alcalde corrupto, este socialista, para más señas. Pepe es más conocido entre los suyos como Pepe el Patillas. Fue albañil, ha sido siempre cantaor, y ahora es conocido en España toda por su capacidad para almacenar millones entre las sábanas. La Guardia Civil ha encontrado en el lugar donde dormía Pepe 160 millones de euros, nada menos que 160 millones de euros. Eso es dormir tranquilo. Con un colchón así duerme uno a pierna suelta. No sé cómo no lo recomiendan en la teletienda, aunque sea de billetes falsos, pero debe de dar mucha seguridad en el riñon tener debajo toda esa pasta. Lo cierto es que el final de esta semana está siendo terrible para los socialistas. La cacería terminó con la dimisión de Bermejo, con Garzón perseguido por los defensores de los derechos de los animales, y un alcalde, este Pepe Calayo, como ejemplo disparatado de todo lo que se puede sacar dando viviendas. Para que luego digan que el precio de las viviendas es cosa de los especuladores.
El momento de Feijóo
Domingo, 1
Quienes le conocen saben que es un buen gestor. Esto es lo primero que escuché de Alberto Nuñez Feijóo, cuando era director del Insalud, y los médicos, siempre críticos, hablaban bien de su capacidad de organizar y de trabajar. Luego pasó por Correos, y también dejó un buen sello entre sus trabajadores. Aquí me crucé con él por primera vez, en un almuerzo en el que teníamos que hablar de un sello solidario que promocionaban las televisiones. Y Feijóo, con discreción y siempre en segundo plano, supo movilizar energías diversas para un objetivo único. Ha hecho una campaña brillante, y eso y algunos graves errores de Touriño y sus socios, han permitido que el Partido Popular vuelva a gobernar en Galicia. Ha habido, a mi juicio, dos asuntos que han sido clave en la campaña: la crisis económica, y la política lingüística de los socialistas y los nacionalistas. Y una lectura nacional: un gran fracaso para Zapatero, el primero, y un respiro para Mariano Rajoy, que gana plazo hasta las europeas.
Y Patxi López, la incógnita
Lunes, 2
La equis de Patxi es la incógnita que tiene que despejar de aquí al día de la investidura. Desde España se ve como lógico que los socialistas busquen el voto de los populares y juntos hagan un gobierno de constitucionalistas que deje en la oposición al PNV como medida higiénica después de tantos años de clientelismo, de ocupación del poder, legítima, pero insana. El PP le ofrece a López una disponibilidad para favorecer un gobierno que cumpla con ese sueño. El problema es que los resultados del País Vasco son los peores para Zapatero, que es siempre la prioridad de los socialistas. Por eso ya se ve como posible, y algunos medios de comunicación así lo apuntan en sus editoriales, un pacto entre socialistas y nacionalistas, que según las encuestas es lo que apoya la mayor parte de la población de aquella autonomía del Norte. Si en Galicia las cosas están claras, en el País Vasco hay un terreno muy confuso, y por tanto está lleno de oportunidades. Veremos cómo las gestionan. De momento es una incógnita. Todos están ante una oportunidad histórica, y en el caso de Zapatero, ante la posibilidad de rectificar.