Diez personas seleccionadas y becadas participan durante el curso 2026-2027 en un programa de la UNED y la Fundación Secretariado Gitano (FSG) que las acompaña en la preparación de la prueba de acceso a la universidad para mayores de 25 años. Es la primera iniciativa de ámbito nacional que ofrece un apoyo específico a personas gitanas durante este curso.
Claves de la noticia
Diez participantes
El programa ofrece becas y acompañamiento durante el curso 2026-2027.
Apoyo educativo
Incluye tutorías, seguimiento personalizado y preparación para la prueba de acceso a la universidad para mayores de 25 años.
Una brecha persistente
El informe de la FSG de 2023 recoge diferencias en la finalización de la ESO y el acceso a estudios superiores.
La iniciativa va más allá de cubrir la matrícula y el material didáctico. Incluye seguimiento personalizado, un espacio en la plataforma virtual Ágora, tutorías presenciales en el centro de la UNED más cercano al domicilio de cada estudiante y técnicas de estudio adaptadas a personas adultas que retoman su formación. La FSG prepara para cada participante un plan individualizado, con actividades prioritarias y complementarias.
Las diez personas fueron seleccionadas teniendo en cuenta su situación sociofamiliar, económica y laboral, así como su trayectoria educativa.
Dos participantes retoman sus estudios a los 42 años
Inmaculada Tirado y Sunamita Motos, dos de las participantes de esta primera edición, explican por qué han decidido volver a estudiar a los 42 años.
Tirado dejó los estudios reglados a los 17 años, se formó por su cuenta y abrió una inmobiliaria. Recuerda que en su familia «el conocimiento y la cultura eran muy importantes» y destaca la influencia de su padre, funcionario, que les hablaba de cuánto le había costado formarse. Ahora, con una hija de 11 años, quiere estudiar Trabajo Social: «Quiero ir a la universidad y hacer Trabajo Social para ayudar al pueblo gitano. Firmemente creo que querer es poder».
Conoció la convocatoria en las redes sociales y la vio como una oportunidad para quitarse «la espinita» de no haber terminado sus estudios. «Me pareció una oportunidad más para poder realizarme como persona y terminar aquello que dejé sin acabar», afirma.
Motos, técnica de salud en una ONG, considera que el programa le permitirá avanzar: «quiero seguir desarrollando mis capacidades y acceder a nuevas oportunidades en el ámbito laboral y en mi proyecto de vida personal». Añade que, como mujer gitana, continuar aprendiendo y alcanzar nuevas metas tiene un significado especial: «nunca es tarde para retomar los estudios y alcanzar nuevas metas».
Desigualdades educativas desde la etapa escolar
La iniciativa aborda una desigualdad que, según la FSG, se acumula a lo largo de la trayectoria educativa de muchas personas gitanas. El informe La situación educativa del alumnado gitano en España (FSG, 2023) señala que el 62,8 % de los jóvenes gitanos de entre 16 y 24 años no termina la ESO, frente al 4 % del conjunto de la población. En el acceso a la universidad, las cifras son del 1,6 % entre la población gitana de 18 a 24 años y del 31,5 % en la población general.
La directora general de la FSG, Sara Giménez, sostiene que el proyecto busca combatir la desigualdad estructural y abrir oportunidades a quienes afrontaron barreras que les llevaron a abandonar los estudios y ahora quieren retomarlos.
Colaboración, financiación y evaluación del programa
El proyecto surge de la colaboración que los profesores de la UNED Juanjo Villalón y Yayo Aznar iniciaron hace años con la FSG. La universidad aporta el curso preparatorio, los equipos docentes, la plataforma Ágora y su red de centros. La financiación procede del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, mediante la convocatoria de subvenciones con cargo al IRPF.
José Óscar Vila, vicerrector adjunto de Acceso a la Universidad, señala que el programa acompaña a las diez personas en un momento decisivo y permite construir un modelo evaluable y replicable, susceptible de extenderse a otros territorios y colectivos en situación de vulnerabilidad educativa. Añade que cada estudiante que complete el proceso puede convertirse en referente en su entorno.
Al acabar esta primera edición, se evaluará cuántas personas completan el curso, superan la prueba de acceso y se matriculan después en un grado, además de la valoración de la experiencia por parte del alumnado y los equipos implicados. Los resultados servirán para decidir si el programa se consolida y amplía en próximos cursos. Motos afronta el reto «con mucha ilusión, motivación y compromiso».
La noticia en cifras
| Indicador | Cifra | Contexto |
|---|
| Participantes | 10 | Estudiantes seleccionados y becados para la primera edición del programa. |
| Curso | 2026-2027 | Periodo en el que reciben acompañamiento y tutorías para preparar la prueba de acceso a la universidad. |
| Edad de acceso | Mayores de 25 años | Personas a quienes se dirige el programa. |
| Jóvenes gitanos de 16 a 24 años que no terminan la ESO | 62,8 % | Frente al 4 % del conjunto de la población, según el informe de la FSG de 2023. |
| Población gitana de 18 a 24 años que accede a estudios superiores | 1,6 % | Frente al 31,5 % de la población general, según el informe de la FSG de 2023. |
| Edad de dos participantes entrevistadas | 42 años | Ambas explican su decisión de retomar los estudios. |