La Universidad Rey Juan Carlos se une a un equipo internacional de científicos para investigar cómo la oscuridad provocada por el eclipse total de sol del 12 de agosto puede influir en el comportamiento de los insectos crepusculares. Este fenómeno astronómico, que genera una breve noche en plena jornada, ofrece una oportunidad única para observar la reacción de diversas especies de insectos ante cambios repentinos en la luminosidad.
Claves de la noticia
Investigación interdisciplinaria
Científicos de once instituciones colaboran para estudiar el impacto del eclipse en la fauna insectil.
Comportamiento de los insectos
Se espera que las especies nocturnas respondan a la oscuridad como si fuera un crepúsculo.
Puntos de muestreo estratégicos
Se instalarán trampas de luz a lo largo de la trayectoria del eclipse en la Península Ibérica.
El proyecto, liderado por la Universidad de Georgia, incluye la participación del Instituto de Investigación en Cambio Global (IICG-URJC). Mientras que se anticipa que las aves disminuyan su actividad durante el eclipse, los investigadores creen que los insectos podrían mostrar un aumento en su actividad nocturna debido a este "falso crepúsculo". Marcos Méndez, investigador del IICG-URJC, señala que las especies crepusculares son más propensas a reaccionar ante esta repentina oscuridad.
Para llevar a cabo esta investigación, se establecerán varios puntos de muestreo desde Galicia hasta Castellón, abarcando regiones como Asturias y Madrid. En cada uno de estos lugares se utilizará una trampa de luz ultravioleta diseñada específicamente para atraer a los insectos activos durante la noche. Se espera captar no solo polillas y escarabajos, sino también otros grupos como moscas y avispas. Todas las trampas serán idénticas y se colocarán en hábitats abiertos a lo largo del recorrido del eclipse.
Oportunidad única para el estudio científico
El estudio también contempla realizar muestreos comparativos el día anterior y posterior al eclipse, así como observaciones nocturnas durante el evento. Tradicionalmente, las investigaciones sobre cómo afectan la luz y la oscuridad a los insectos se han llevado a cabo en entornos controlados; sin embargo, un eclipse total proporciona un contexto natural ideal para evaluar estas respuestas. Esta investigación permitirá identificar diferentes sensibilidades entre las especies frente a cambios en las condiciones lumínicas, lo cual es relevante dado el aumento de la iluminación artificial nocturna.
El equipo está compuesto por más de doce investigadores y cuenta con la colaboración de varias instituciones académicas y científicas. Además de la Universidad Rey Juan Carlos, participan entidades como The Jones Center at Ichauway y el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), entre otras.
Estudios previos sobre eclipses
Los insectos son particularmente sensibles a alteraciones ambientales como temperatura y luz. El aumento constante de iluminación artificial ha modificado significativamente sus patrones nocturnos. Sin embargo, un eclipse total permite realizar lo que se conoce como un "experimento natural", facilitando el análisis del comportamiento insectil ante una oscuridad temporal. Un estudio previo realizado durante el eclipse total en EE.UU. en 2024 reveló que esta breve oscuridad podía inducir respuestas significativas entre los insectos crepusculares.
En 2026 habrá otra oportunidad similar para estudiar estos patrones durante otro eclipse. Según concluye Marcos Méndez, este estudio proporcionará información valiosa sobre cómo distintas especies responden ante cambios súbitos en luminosidad, desde aquellas menos exigentes hasta las que requieren condiciones más estrictas para activarse.