El Ayuntamiento de Madrid ha finalizao las obras de renaturalización y acondicionamiento de una parcela municipal situada entre las calles de Miguel de Unamuno, San Clodoaldo y José Barbastre, en el distrito de Ciudad Lineal, un espacio en desuso y que ahora cuenta con caminos peatonales, puntos de calistenia y zonas estanciales.
El proyecto, llevado a cabo por Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, que dirige Borja Carabante, se enmarca en las actuaciones municipales destinadas a recuperar, renaturalizar y poner en valor los suelos incluidos en el Inventario del Patrimonio Municipal del Suelo para facilitar su uso por parte de los vecinos, ha informado el Ayuntamiento en un comunicado.
La intervención ha contado con un presupuesto de 1,1 millones de euros, con los que se ha renovado el paisaje con la plantación de 50 nuevos árboles y 6.482 arbustos.
Las obras han incluido trabajos de movimiento de tierras para adecuar la topografía del terreno, la ampliación de la acera de la calle Miguel de Unamuno para mejorar la accesibilidad y la construcción de nuevos recorridos peatonales interiores.
También se han instalado redes de drenaje de aguas pluviales, alumbrado público con tecnología led, riego automático y una fuente de agua potable conectada a la red del Canal de Isabel II. El proyecto asimismo incorpora soluciones de drenaje urbano sostenible que facilitan la infiltración del agua de lluvia en el terreno.
MURO QUE DA MÁS ESTABILIDAD
Dentro de la actuación se ha demolido el antiguo muro de ladrillo que separaba la parcela municipal de las edificaciones residenciales colindantes. En su lugar se ha construido un nuevo muro de hormigón armado que mejora la estabilidad del terreno y refuerza las condiciones de seguridad del entorno evitando problemas derivados de la escorrentía de aguas pluviales que en el pasado habían provocado el arrastre de tierras y el colapso parcial de la estructura.
El nuevo espacio verde cuenta con una zona de juegos infantiles, un área biosaludable destinada al ejercicio físico de personas mayores y un punto específico para la práctica de calistenia. Estas instalaciones se complementan con zonas estanciales y mobiliario urbano que facilitan el encuentro vecinal y el uso cotidiano del parque.
La intervención ha permitido reorganizar el espacio en torno a un itinerario peatonal principal que conecta las calles de José Barbastre y de San Clodoaldo y que articula las distintas áreas de uso del nuevo parque.