Desarticulado un grupo de proxenetas que obligaba a sus víctimas a avalar con sus bienes la deuda contraída
Guardia Civil desarticula en Madrid una organización dedicada internacionalmente a la estafa electrónica
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
La Policía Nacional ha desarticulado un grupo de proxenetas que obligaban a sus víctimas a avalar con sus bienes la deuda contraída y a ejercer la prostitución en dos clubes de alterne de Huelva, un piso de citas de Madrid y también "a domicilio". Durante el transcurso de la operación, han sido detenidas ocho personas en Madrid y Huelva.
Según informa Interior, la investigación se inició en Huelva a partir del testimonio de una de las víctimas de la red. Esta mujer, de origen sudamericano, decidió denunciar la situación en la que se encontraba tras sufrir una agresión sexual por parte de uno de los proxenetas del local donde era obligada a ejercer la prostitución.
Las víctimas, una vez en nuestro país, eran obligadas a ejercer la prostitución. Además, debían firmar un contrato privado mediante el que se acordaba que la deuda contraída debía contar con un aval -generalmente una vivienda en sus países de origen- y ser saldada en el periodo de un año. Si las mujeres explotadas no conseguían devolverla a tiempo, la banda se apropiaba de los inmuebles.
Las mujeres eran explotadas sexualmente en locales de alterne de la provincia de Huelva y en un piso de la localidad de Madrid que anunciaba sus servicios en Internet. Los miembros de la banda se encargaban también de realizar el traslado de las mujeres si los servicios eran requeridos "a domicilio".
GUÍA PARA ENTRAR EN EL ESPACIO SCHENGEN
En estos locales facilitaban sustancias estupefacientes tanto a los clientes como a las mujeres explotadas. Las mujeres recibían constantes amenazas y eran víctimas de lesiones e incluso de agresiones sexuales para obligarlas a ejercer la prostitución.
Para facilitar la entrada de las jóvenes en el espacio Schengen, la organización creó una guía en la que figuraban una serie de pasos que las victimas debían seguir a la hora de atravesar los puestos fronterizos desde su lugar de origen hasta España. En el escrito indicaban las respuestas apropiadas a las preguntas que suelen formular los agentes en los puestos fronterizos. Normalmente utilizaban el aeropuerto de Milán como primer paso para entrar en Europa y siempre viajaban como turistas.
OCHO DETENIDOS
Las investigaciones realizadas han dado como resultado la detención de ocho personas en Madrid y Huelva, la realización de inspecciones en dos clubes de alterne de Huelva y el registro de un piso en Madrid. Los agentes han intervenido documentos con indicaciones para pasar la frontera, diversos cuadernos con anotaciones del control sobre la explotación de las mujeres, 6.370 euros en efectivo, material informático y documentación relacionada con los delitos investigados.
La investigación ha sido llevada a cabo por agentes del GOE de la Brigada Central contra las Redes de Inmigración de la UCRIF Central perteneciente a la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, el GOE VII de la UCRIF de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Madrid y la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Huelva.
Por otra parte, la Guardia Civil ha desarticulado en Madrid una organización que se dedicaba a la estafa mediante suplantación electrónica o 'pishing' a escala internacional, según ha informado este miércoles la Benemérita en un comunicado.
En concreto, agentes de la Guardia Civil pertenecientes al Área de Investigación del Puesto de Majadahonda han logrado, en el marco de la 'Operación Mos Craciun', la imputación de siete personas, todas de nacionalidad rumana, acusadas de más de 270 hechos delictivos de falsificación, revelación de secretos y estafa.
El valor de lo estafado en los últimos meses asciende a 50.000 euros, si bien la Guardia Civil piensa que el beneficio total alcanzado pudiera ascender a los 300.000 euros. La operación de momento sigue abierta, pues los agentes siguen recibiendo más denuncias de afectados por estas estafas.
La operación tuvo su inicio el pasado mes de octubre, tras tenerse conocimiento a través de una denuncia interpuesta por la víctima de una estafa, que comunicaba a la Guardia Civil los cargos de una compra de productos informáticos a su nombre, que él no había realizado. Hasta el momento se han realizado tres registros domiciliarios en Madrid y Toledo, donde se intervino diverso material electrónico, informático de alta tecnología y alguno de los productos adquiridos ilícitamente.
Las primeras pesquisas policiales permitieron comprobar que los ya detenidos "habían tejido un entramado a lo largo y ancho de todo el territorio nacional, teniéndose constancia que pudieran existir víctimas en Rusia y América Latina, por lo que se hacía cargo de la investigación el Área de Investigación del Puesto de Majadahonda, que a lo largo de estos meses de investigación, fue desgranando el entramado delincuencial de los ya detenidos", explica la Guardia Civil.
La fórmula utilizada por los presuntos delincuentes era el envío de correos masivos suplantando la identidad de entidades financieras, donde comunicaban que la página web bancaria tenía un fallo informático, remitiendo a los usuarios mediante enlace a una página web falseada, la cual tenía la misma apariencia que la oficial de la entidad. Una vez entraban, debían introducir todos los datos de su tarjeta bancaria, incluido el número físico de seguridad de las tarjetas (CVV), una vez conseguido esto, comenzaban a operar.
A partir de este momento, realizaban compras masivas a través de páginas de Internet de cadenas de establecimientos, principalmente dedicados a la electrónica. Además, pirateaban las conexiones wifi de los vecinos para ocultar sus operaciones.
Algo elemental para este grupo, era que las tiendas 'on line' donde realizaban las compras, contaran con una tienda física, al menos, en Madrid, donde tras realizar los encargos iban a recoger la mercancía.