La Concejalía de Medio Ambiente tiene censados actualmente 100 nidos de cigüeña blanca y 18 parejas de cernícalo primilla en la localidad de Colmenar Viejo
Mientras la población del pequeño rapaz se ha mantenido casi igual entre 2005 y 2010, en ese periodo de tiempo han aumentado en 60 los nidos del ave zancuda
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
La Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Colmenar Viejo tiene censados actualmente 100 nidos de cigüeña blanca (Ciconia ciconia) y 18 parejas de cernícalo primilla (Falco naumanni) en diferentes emplazamientos de la localidad, unos datos que ponen de relieve la importante presencia de ambas aves en el municipio, especialmente de la pequeña rapaz, una especie en peligro de extinción en nuestro país.
La primera información de la que se tiene constancia en el municipio sobre la existencia de nidos de cigüeña blanca en la localidad data de 1935, en un apunte del afamado ornitólogo y fundador de la Sociedad Española de Ornitología, Francisco Bernis, quien deja registrada la presencia de varios nidos en la Iglesia –hoy Basílica- de la Asunción de Nuestra Señora.
En 1981, el actual Técnico municipal de Medio Ambiente, Juan Compañ, anota un nido en la espadaña de ese mismo templo. En 1985, coincidiendo con la inauguración ese año en la localidad del vertedero de residuos sólidos urbanos, se comienza a constatar un incremento paulatino de cigüeñas, llegándose a censar 10 nidos en 1990.
En el año 2000, Colmenar Viejo dispone de 16 nidos censados y cinco años después, en 2005, esa cifra se eleva ya a 40 (14 en la Basílica). Sin embargo, el boom de la presencia de este ave zancuda en el municipio se produce en el último lustro.
Así, desde 2005 a 2010 los nidos de cigüeña blanca han pasado de 40 a 100 (actualmente 16 de ellos en la Basílica). La progresión ha sido notoria: en 2005 se anotaron 40 nidos (14 en la Basílica); en 2006, se censan 54 (19 en la Basílica); en 2007, se registran 69 (19 de ellos en el mismo templo); en 2008, se cuentan 70 nidos (16 en la Basílica); en 2009, ya son 100 los nidos de cigüeña blanca de los que puede presumir la localidad (18 en la Basílica), los mismos que en 2010.
Las principales colonias de cría de esta ave están ubicadas, además de en la Basílica, en el Parque Santiago Esteban Junquer y la urbanización de San Crispín.
Pero si la existencia de nidos de cigüeña blanca en la localidad es más que significativa, la presencia de cernícalos primilla en el municipio merece una mención especial. Y es que, actualmente, la Concejalía de Medio Ambiente tiene censadas hasta 18 parejas de esta pequeña rapaz, catalogada en nuestro país en peligro de extinción, un número de ejemplares que convierte a Colmenar Viejo en un relevante enclave de residencia de estas aves.
Fue el mismo ornitólogo y fundador de la Sociedad Española de Ornitología, Francisco Bernis, quien también ya en 1935 contó siete parejas de este ave que prefiere la proximidad del hombre para anidar. En 1980, se registra una sola pareja y diez años después, en 1990, ese número se eleva a 11.
En 1997 se consigue registrar la mayor población de esta rapaz en el municipio: entre 31 y 33 parejas.
La evolución en los últimos cinco años es la siguiente: en 2005, 17 parejas; en 2006, 19 parejas; en 2007, 20 parejas; en 2008, 19 parejas; en 2009, 24 parejas; y en 2010, 18 parejas.
A lo largo de los últimos cinco años, la Concejalía de Medio Ambiente ha invertido casi 9.900 € en diferentes actuaciones encaminadas a preservar las colonias tanto de las cigüeñas como de los cernícalos primilla residentes en el municipio (retirada de nidos de lugares inadecuados, mantenimiento, obras y limpieza de nidales de primilla, instalación de primillares con señuelo, etc).
Entre 2005 y 2010 también fue destacable la fauna rescatada: en total 76 animales, de los que 5 fueron reptiles, 7 mamíferos y 64 aves (cigüeñas, cernícalos primilla, autillos, vencejos, etc.).
Entre esos rescates fue especialmente llamativo el ocurrido el 14 de septiembre de 2009, cuando la Concejalía de Medio Ambiente recibe una llamada de Policía Local informado de la presencia de un buitre negro frente a las puertas de la Piscina de Verano.
Según testigos presenciales, la rapaz realizó un corto vuelo y se paró en plena calle. Tras ayudarse de una manta para inmovilizarlo, los técnicos municipales de Medio Ambiente comprobaron que el ave estaba muy débil, algo que permitió que se dejara tantear para comprobar si tenía heridas de algún tipo. Su escaso peso parecía indicar una desnutrición (como posteriormente confirmó un veterinario).
Para evitar reacciones peligrosas, se inmovilizó totalmente al buitre con papeles de periódico y cinta de embalar, consiguiendo así transportarlo de un modo seguro e ingresarlo, en menos de una hora, en un hospital de fauna.
Los técnicos de la Concejalía también rescataron, en agosto de 2008, a varios jóvenes de sapos corredores que se encontraban atrapados en una arqueta de obra en los terrenos del Consorcio de La Estación, introduciéndolos en un medio propicio y más seguro.