Extinguen el incendio de una nave de Los Molinos que contenía 8 toneladas de paja

Los bomberos invirtieron 8 horas en acabar con las llamas

jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
Los bomberos de la Comunidad de Madrid extinguieron ayer el incendio de una nave de Los Molinos, que almacenaba 8.000 kg de paja en pacas. La operación duró 9 horas. También sofocaran las llamas de una industria dedicada a la reparación de depósitos metálicos, en Talamanca de Jarama, y realizaron varias aperturas de puertas en domicilios de la región. El CECOP gestionó 48 avisos, que provocaron 39 salidas.

El incendio de Los Molinos se produjo pasadas las cinco de la tarde en una nave de chapa de 300 metros cuadrados de superficie y 5 metros de alta, que contenía 8 toneladas de paja. Cuando llegaron los bomberos, las llamas habían acabado con los tragaluces, lo que favoreció la evacuación del calor y el humo del fuego. Los profesionales refrigeraron con agua el interior del almacén y sacaron la paja al exterior con dos máquinas.

La operación se prolongó durante 9 horas y fue realizada por 25 profesionales de los parques de la Comunidad de Madrid en Navacerrada, Collado Villalba, Pozuelo de Alarcón, Las Rozas y El Escorial. Los medios desplazados al siniestro fueron 2 nodrizas, 3 autobombas, 1 vehículo de iluminación y varios medios de transporte de personal. No se produjeron heridos.

Tampoco se registraron heridos en el incendio de una industria de Talamanca de Jarama dedicada a la reparación de depósitos de combustible de entre 5.000 y 10.000 litros. La nave se encuentra en un polígono industrial, donde existen otras empresas. Al siniestro acudieron efectivos de los parques de la Comunidad de Madrid en Lozoyuela, Alcobendas y Torrejón de Ardoz, que precisaron casi dos horas y media para dar por acabada la intervención. El fuego afectó a las instalaciones eléctricas del quemador y a la estructura de éste, a las conducciones de aire y a la cabina de pintura.

Otras actuaciones de los bomberos tuvieron lugar en Torres de la Alameda, donde se incendió la campana extractora de una vivienda, y en Torrejón de Ardoz, localidad en la que a la propietaria de una casa se le cerró la puerta de la calle, quedando en el interior de la casa un bebé y una cacerola con agua hirviendo sobre el quemador de la cocina. Los bomberos accedieron al interior manipulando la cerradura y resolvieron el problema sin más complicaciones.

Además, en Parla, los profesionales acudieron a una vivienda en la que sus inquilinos habían dejado olvidada la comida sobre el fuego y el horno encendido. Para acceder al interior de la casa se sirvieron de una autoescala, con la que entraron por una ventana. En Alcalá de Henares, una persona se quedó encerrada en el balcón de casa. El acceso de los profesionales se hizo por una ventana corredera. En Aranjuez los efectivos ayudaron a salir de un pozo, de cuatro metros de profundidad, a un vigilante que había caído accidentalmente.