
Sobre la polémica de Mourinho y Preciado
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
Como un mal ejemplo se puede definir, como mínimo, la polémica protagonizada por Mourinho y Preciado antes del partido que enfrentó al Sporting y al Real Madrid. No creo que ninguno de ellos puedan estar orgullosos de su actitud en este asunto. Ni el entrenador del Real Madrid debería haberse metido a juzgar las decisiones que toma en su equipo un compañero, ni el del Sporting utilizar palabras como “canalla” para contestarle ni calentar el ambiente como lo hizo. Se entiende que la presión es mucha y que a veces se puedan perder los nervios, pero personas cuya imagen es tan pública deberían tener otra actitud mucho más edificante.
Tengo pocas esperanzas de que a estas alturas de su carrera Mourinho vaya a cambiar su estilo, entre otras cosas porque muy mal no le ha ido profesionalmente comportándose así. Es cierto, como dice Butragueño, que le han contratado para ganar títulos y no para hacer amigos, pero alguien en el club debería meditar y hacérselo entender al portugués, que la reputación del club, debe ser, al menos, tan importante como los éxitos deportivos.
Y alguien tan inteligente como el actual técnico merengue debería pensar que hay asuntos en los que no conviene meterse, porque generan más perjuicios que beneficios. Resulta absurdo que uno mismo se ponga obstáculos en el camino que tiene que recorrer y no es bueno que el Madrid juegue en ambientes tan enrarecidos y contrarios como el del Molinón. Esta vez la moneda salió cara, pero otro día puede salir cruz.