Cae una banda que robaba en el Corredor del Henares y vendía lo sustraído en comercios de origen chino
Desarticulan una banda de ocho personas dedicada a asaltar viviendas
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
Agentes de la Guardia Civil, pertenecientes al Grupo de Delincuencia Organizada de la Policía Judicial, en el marco de la operación 'Escaparate', han desarticulado un grupo especializado en la realización robos en el Corredor del Henares y que luego vendían lo sustraído a comercios de origen chino, ha informado la Benemérita.
Los ocho detenidos formaban un grupo perfectamente organizado, en el que sus integrantes se repartían las diferentes tareas delictivas, desde la vigilancia de las zonas aledañas a la comisión de los robos, a la receptación y reventa de los artículos sustraídos.
Las indagaciones previas que desembocaron en la operación 'Escaparate' fueron iniciadas por el Equipo de Policía Judicial de Colmenar Viejo, que se encargó de investigar un robo en un local comercial de Morarzarzal el 2 de julio. Este robo fue cometido con un vehículo robado, que se utilizó para empotrarlo contra los cerramientos del establecimiento.
Los primeros indicios desvelaron que la Guardia Civil se encontraba ante una compleja organización, que actuaba en Madrid y en las provincias vecinas. Por este motivo, la investigación se traspasó al Grupo de Delincuencia Organizada de la Comandancia de Madrid, que decidió la apertura de la operación 'Escaparate'.
Las pistas recogidas en Morarzarzal condujeron a la identificación de uno de los autores del robo y a su posterior localización en San Fernando de Henares. Durante el transcurso del verano, y a través de este encartado, se pudo encontrar al resto de la banda en las localidades de Arganda del Rey y Coslada.
Los agentes determinaron que el grupo, integrado por seis rumanos y un español, obtenía la información necesaria para fijar sus robos a través de ciudadanos rumanos cercanos a los entornos laborales sobre los que iban a delinquir.
La Guardia Civil también halló un nuevo delito, pues varios de los investigados reinvertían los beneficios obtenidos de su actividad ilícita en la distribución de estupefacientes por el Corredor del Henares.
El último paso, previo a las detenciones, fue la averiguación del destino de la mercancía robada: un varón de origen chino era el encargado de receptar los objetos sustraídos para venderla en los negocios de su propiedad.
La fase de explotación de la operación 'Escaparate' confirmó, a través de los registros domiciliarios en San Fernando de Henares y Coslada, y de una nave industrial sita en un polígono de Pinto, todos los extremos investigados.
Individualmente, a los detenidos se les imputan 10 delitos de robo con fuerza, asociación ilícita y contra la salud pública. La Guardia Civil se ha podido incautar de numerosos teléfonos móviles, tabaco y efectos sustraídos en estancos, 65 gramos de cocaína y las herramientas necesarias para la comisión de sus hechos delictivos, además de una cantidad en efectivo superior a 8.100 euros.
Por otra parte, la Guardia Civil de Toledo ha desarticulada una banda de ocho personas dedicadas a asaltar y robar viviendas de Madrid, Toledo y Guadalajara, según ha informado este martes en rueda de prensa el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, Máximo Díaz-Cano.
El delegado ha indicado que dos de los detenidos --los dirigentes de la banda-- se encuentran en prisión provisional, mientras que los otros seis están en libertad con cargos a la espera de ser juzgados. Con esta operación se han esclarecido 12 hechos delictivos relacionados con robos en viviendas, asociación ilícita y receptación.
Entre el material incautado, se encuentran joyas, ordenadores portátiles, televisiones de plasma, móviles, ropa, aparatos electrodomésticos y cerca de 10.000 euros en efectivo.
Según ha explicado Díaz-Cano, siete de los detenidos son rumanos y uno magrebí y todos ellos tenían antecedentes penales. El delegado del Gobierno va a solicitar a la Abogacía del Estado que se les abra un expediente de expulsión.
INVESTIGACIÓN HASTA DETENERLOS
La investigación se inició en agosto de este año, cuando un ciudadano informó a la Guardia Civil de que había observado a un individuo entrar en una vivienda de la localidad de Esquivias (Toledo) saltando el muro de la casa. Cuando los agentes llegaron al lugar observaron a un vehículo que se daba a la fuga y a un individuo que, tras saltar por una ventana de la vivienda, inició una huída hacía el casco urbano de la localidad citada. Posteriormente los agentes encontraron la ropa que portaba el sospechoso abandonada en una parcela cercana.
Con los datos obtenidos de la ropa y de la observación del vehículo, el Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Toledo inició la operación 'Chozas' con el fin de identificar a los ocupantes del vehículo y a la persona huída.
Tras una "ardua y complicada investigación" la Guardia Civil de Toledo descubrió que los sospechosos pertenecían a una banda organizada. Así, el pasado 5 de octubre la Guardia Civil de Toledo tuvo conocimiento de que acababan de realizar un robo en una vivienda de El Álamo (Madrid).
En ese momento, una patrulla de la Guardia Civil se trasladó a la zona e inicia una persecución por la A-5 a los asaltantes, quienes se dedicaron a lanzar por la ventanilla del coche diferentes objetos que acababan de robar.
Los agentes consiguieron detenerlos, por lo que pasaron a disposición judicial. El juez decretó su libertad con cargos, pero días más tarde los agentes de la Guardia Civil de Toledo tenían la confirmación de que toda la banda prepara su huída a Rumanía. Por este motivo, el día 8 se decide la entrada y registro en todos los domicilios conocidos de la banda y la detención de todos sus componentes antes de que puedan evadir la acción de la justicia.
De este modo, la Guardia Civil realizó cinco registros domiciliarios en Madrid, uno en Aranjuez y los demás en Valdemoro, donde se recuperó numeroso material sustraído.
MODUS OPERANDI
Según ha relatado el delegado, la banda asaltaba viviendas de urbanizaciones o casas aisladas a las afueras de pequeñas localidades de Madrid, Toledo y Guadalajara, ya que son "zonas poco transitadas y suelen ser segundas residencias", de modo que cuando los propietarios vuelven a su casa suelen haber transcurrido varios días desde el robo. Solían actuar entre las 9.00 y las 12.30 horas.
El grupo utilizaba el escalo para saltar los muros de patios o jardines, y la fuerza para violentar alguna de las ventanas o puertas traseras de la vivienda.
Díaz-Cano ha recalcado que la "brillante" actuación de la Guardia Civil ha permitido desarticular a un grupo de delincuentes "muy activo, muy bien organizado y que cada día que actuaba cometía varios robos". La operación no está cerrada y no se descartan nuevas detenciones.