"El Público", de García Lorca, se representa en el Teatro Fernán Gómez
5/5/2010.- La compañía Teatro del Temple afronta el reto de poner en escena uno de los textos mas vanguardistas y personales del poeta granadino, que presenta un mundo surrealista.
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
La compañía Teatro del Temple presenta en el escenario del Teatro Fernán Gómez de Madrid del 5 al 9 de mayo la obra "El Público", la pieza más vanguardista y personal de Federico García Lorca. En la obra no sólo aparece como tema el erotismo lorquiano sino una apuesta por la renovación escénica a través del surrealismo, en el que ya estaban metidos sus amigos Salvador Dalí y Luis Buñuel. El “teatro bajo la arena” es definido de manera práctica en la obra al igual que el “esperpento” fue definido por Valle-Inclán en Luces de Bohemia a lo largo de su pieza. La apuesta de Federico García Lorca es compleja y en ella seguía trabajando cuando le llegó la muerte.
"El Público" pertenece a la última etapa de Lorca, en la que el granadino se entrega a la búsqueda de un lenguaje experimental y de una nueva poética dramática, con el afán de encontrar un “teatro verdadero”, desprovisto de máscaras.
Debido a la complejidad de los textos pertenecientes a esta época, Lorca consideraba estas obras irrepresentables, ya que no confiaba en la capacidad de comprensión del público de su época.
Teatro del Temple acepta el fascinante reto de poner en escena uno de los textos más vanguardistas y personales del poeta.
Con "El Público" viajaremos a un mundo surrealista, en donde las relaciones humanas se mostrarán de manera descarnada, poética y transgresora.
La obra despliega una multiplicidad de ejes temáticos y planos simbólicos, para llegar a dos planteamientos principales. Por un lado, la necesidad de un “teatro bajo la arena” como la alternativa necesaria a las máscaras del teatro convencional que representaría, según Lorca, las propias disociaciones del ser humano en su afán de ocultar su verdadera identidad. Por otro, una reflexión sobre el amor y la sexualidad, ligada a la ruptura de los tradicionales esquemas mujer/hombre y hombre/mujer.
El lenguaje y las figuras se mueven en este universo lorquiano reconocible, en el que la luna, el cuchillo, el caballo, el color blanco, las flores…tienen un valor semántico específico, así como las diversas representaciones de la feminidad y la masculinidad.