Caja Madrid prevé repetir este año el beneficio de 2009 y vender más oficinas
La entidad presidida por Rodrigo Rato tiene un importante colchón de reservas con el que cuenta , próximo a los 12.000 millones de euros, de los que unos 7.200 millones vencen en 2011.
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
Caja Madrid calculó hoy que podría obtener este año un beneficio similar al de 2009, cuando la entidad ganó 265,8 millones -un 68,4% menos que en 2008-, y anunció que a lo largo del presente ejercicio seguirá con la venta de una parte de su red de oficinas.
Así lo explicó un portavoz de la entidad en la presentación de los resultados del primer trimestre, cuando Caja Madrid consiguió un beneficio de 72,97 millones, el 79,6% menos que un año antes.
El argumento para estas previsiones es que Caja Madrid "no está preocupada por dar un beneficio importante en 2010", algo que se podría conseguir "comiendo genéricas", es decir parte del colchón para afrontar la morosidad o el deterioro de activos.
En la entidad, insisten en que si a lo largo de este ejercicio "hay oportunidades para aumentar genéricas lo vamos a hacer".
Además, la segunda caja de ahorros española, presidida desde principios de año por el ex ministro Rodrigo Rato quiere seguir vendiendo parte de sus oficinas, en las que se quedaría en régimen de alquiler, en lo que se conoce como fórmula "lease & back".
De hecho, gracias a desprenderse de la propiedad de algunas oficinas, en los tres primeros meses de 2010 ha obtenido 55 millones de euros en plusvalía. Otras también se han cerrado para adaptarse a la actividad de negocio, lo que no impide que pueda abrirse alguna en otras zonas.
La venta de sucursales, explicó la caja, se hace a través de su filial Altae para clientes del banca privada a los que hay que sumar "alguna oferta" recibida que "estamos considerando".
En cuanto a Cibeles, la corporación financiera de Caja Madrid creada en 2008 tras la compra del 83% del City National Bank of Florida con el fin de que debutara en Bolsa, el portavoz aseguró que se mantiene la misma estrategia.
Si bien, admitió que "hay que esperar el momento adecuado", en alusión a la inestabilidad de los mercados bursátiles.
Respecto a la contribución a los beneficios de las empresas participadas por Caja Madrid (Iberia, Indra o Sos, entre otras), Caja Madrid confía en que tendrán "evolución en el futuro", ya que en estos momentos, dependiendo de la compañía, hay "aportación baja, nula o negativa", principalmente porque estas empresas "no son inmunes" a la crisis.
Y preguntado si ha supuesto un cambio de giro en la gestión de la caja la llegada a la presidencia de la misma de Rato, el portavoz sólo recordó que en estos momentos "lo fundamental" es la prudencia, la gestión eficaz y la solvencia.
Sobre la evolución del negocio y una reducción de los depósitos, la caja dijo que estos últimos se deben al menor peso de la Administración Pública.
En cualquier caso, lo que le preocuparía a la entidad sería perder clientes, pero eso es algo que "no se está produciendo", y como muestra que haya subido el peso de las cuentas corrientes y el saldo de las libretas de ahorro.