Tricicle dirige "La venganza de Don Mendo" con Javier Veiga como protagonista
8/4/2010.- La compañía catalana Tricicle pretende "actualizar" la obra clásica de Pedro Muñoz Seca en una versión cargada de situaciones cómicas y protagonizada por Javier Veiga.
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
Tricicle dirige una nueva versión de "La venganza de Don Mendo" cargada de "gags" y protagonizada por Javier Veiga, un espectáculo con el que Paco Mir, miembro de la compañía catalana, pretende "actualizar" la obra clásica de Pedro Muñoz Seca respetando su esencia cómica.
"Hay bromas en la versión clásica que no se entenderían hoy en día, así que hemos recortado lo superfluo, adaptado chistes y dialogado más las escenas, de forma que el espectáculo tenga una visión Tricicle", ha explicado hoy Mir durante la presentación de la obra.
"La venganza de Don Mendo", escrita en su día como parodia del teatro romántico de la época, parte de la trama de un noble arruinado que ha ido a la cárcel por defender el honor de una mujer y desarrolla una historia de engaños y tropelías en la época medieval.
"Es una obra que se adelantó a su tiempo -ha afirmado Javier Veiga-, una especie de 'Scary Movie' que criticaba la grandilocuencia del teatro en su momento, podríamos hablar incluso de una 'Classic Movie'".
Más breve, esta venganza de Don Mendo que se representará hasta el próximo 25 de abril en los Teatros del Canal de Madrid, se cuenta en una hora y cuarenta minutos con un lenguaje adaptado del que se han eliminado referencias directas a hechos de la época y vocablos en desuso.
En el reparto, compuesto por once actores que dan vida a 25 personajes, destaca además de Javier Veiga la participación de Laura Domínguez, que interpreta a Magdalena, y Carlos Heredia, que da vida a Don Pero.
Uno de los aspectos más llamativo del montaje es la ambientación con una escenografía que presenta cuatro ambientes: un castillo, una prisión, un campo de batalla y el interior de una gruta.
Además el vestuario, diseñado por Marta Wazinger, recrea el siglo XIV, más vistoso que el siglo XII en que está realmente ambientada la obra, e incluye "guiños" al público joven usando botas de motorista para algún caballero, una toalla como capa para el rey y anillas de lata de refresco como hebillas del Marqués de Moncada.
"Aunque le hayamos quitado cincuenta minutos, la obra no tiene desperdicio, es una perfecta sátira del mundo y ciertas formas intelectuales", ha señalado Mir.
Para el actor y director, hay una "conexión clara" entre Muñoz Seca y Tricicle en los "juegos de inteligencia lateral" que plantea la historia, especialmente mediante "anacronismos" y "humor de lo absurdo".