Cristiano Ronaldo se convirtió en el máximo protagonista del encuentro liguero disputado en el Santiago Bernabéu ante el Málaga. El portugués volvió a mostrar un vez más sus dos caras: la buena, con dos golazos que desnivelaron el choque; y la mala, una expulsión por un codazo a Patrick Jan Mtiliga -segunda ocasión en lo que va de temporada que CR9 deja a sus compañeros en inferioridad numérica-.
En el terreno deportivo, discreto partido de los de Pellegrini. El chileno debería de estar agradecido a Guti por el buen partido del "14", único jugador que generaba algo de peligro cuando entraba en contacto con el balón. Así, una de sus primeras apariciones acabó en gol. Guti conectó con Benzema, que vio el desmarque de Kaká y asistió a Cristiano, que fusiló en carrera.
Tres minutos después, de nuevo Guti vio el movimiento del portugués, que controló y desde 30 metros soltó un 'latigazo' a la escuadra, imparable para Munúa. En un abrir y cerrar de ojos el Real Madrid había matado el duelo.
La segunda parte parecía sobrar. Gámez perdonó en un despiste defensivo madridista y 'Lass' chutó blando antes de una nueva acción en la que Cristiano sacó la peor de sus caras. Agarrado insistentemente en una acción en la que se marchaba por velocidad, soltó el brazo y golpeó en el rostro del danés Patrik Mtiliga. Su espectáculo, injustificado, tras la segunda roja similar en el Bernabéu. Ya lo vivió con el Almería cuando perdió los nervios. Ángel y demonio en partidos que decide.
Lo intentó hasta el final el Málaga y falló dos acciones claras de gol el Real Madrid. Arbeloa sirvió a Xabi Alonso, que chutó alto con todo a placer, Albiol cabeceó mal un centro medido de Granero y el 'Pirata' se topó con Munúa en un disparo a la escuadra. Los malacitanos se mantienen pese a la derrota fuera del descenso y el conjunto madridista afrontará su 'maldición de Riazor' sin su referente.