
Todo igual que en 2009
El acuerdo firmado, cuando que-daban pocos días para terminar 2009, entre la presidenta regio-nal, Esperanza Aguirre, con los primeros espadas regionales de UGT, José Ricardo Martínez, CCOO, Javier López, y de la patronal madrileña, Arturo Fernández, para el impulso de la industria y con la sana intención de crear miles de empleos, fue sólo un espejismo y poco más que una fotografía. Las actividades y declaraciones reali-zadas por la mandataria madrileña y el líder de la oposición socialista, Tomás Gómez, en los primeros días de 2010, no dejan lugar a dudas. Todo sigue igual que en 2009, las culpas de la actual situación económica, mala y con muchos parados, son todas de los contrarios. La presidenta de la Comunidad de Madrid apareció en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno del día siguiente a la llegada de los Reyes Magos a la casas de los madrileños con el mismo ánimo liberal de siempre y con el con-vencimiento de que la desastrosa situa-ción económica tiene un único culpable, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y de que el des-carado crecimiento del paro en la región nada tiene que ver con sus políticas. Los socialistas, poco dispuestos a lle-varse bien con un PP centrado en echar balones fuera en todo tipo de materias, ponen a sus alcaldes a trabajar y exigen a Aguirre el pago de los servicios que pres-tan sus ayuntamientos y que son compe-tencia de la Administración regional. Ade-más, desde el PSM critican que se hayan perdido 11 millones de euros para cofi-nanciar ordenadores para los estudiantes de Primaria. La Comunidad de Madrid y el Gobier-no de España no se pusieron de acuerdo en este asunto y el dinero se esfumó. Todavía están por llegar las reacciones de los populares madrileños a la prohi-bición de fumar en bares y en todo tipo de locales. Seguro que la ley prohibicionista se podría enmendar para que la libertad de los fumadores y de los no fumadores no choque innecesariamente, pero como todo sigue igual que en 2009, es decir, que haga lo que haga el PSM será desechado por el PP, y viceversa, el diálogo constructivo en este asunto parece poco probable. Tampoco se ve cercano el diálogo social para poner remedio a la inestabilidad eco-nómica de la Comunidad de Madrid. Ya hay 451.929 personas paradas, lo que supone un aumento en 2009 de 106.596 desempleados. Los socialistas reclaman medidas y soluciones, los populares se limitan a señalar, ante las demandas del PSM, que acudan a Zapatero a exigirle que pague lo que debe y que no descar-gue culpas sobre las comunidades autóno-mas porque la dramática situación de los millones de españoles sin empleo es toda del Gobierno de España. Así es imposible acordar nada y sólo hay huecos para el diálogo a gritos.