El Real Madrid vence por 92 a 95 tras dos agónicas prórrogas a Cajasol
9/2/2009.- Un gran Bullock, autor de 26 puntos, fue clave para que el conjunto madridista no cayera derrotado en la pista del colista de la ACB.
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
El Real Madrid tuvo que recurrir a dos horas y media de intenso duelo y dos prórrogas para hacer claudicar por 92-95 al colista de la liga, un gran Cajasol que sólo en los últimos segundos se inclinó ante la solvencia blanca, liderada por un espléndido Louis Bullock, máximo anotador, con 26 puntos.
Fue un gran encuentro, si acaso mejor que el de la primera vuelta -con triunfo sevillano-, en el que ya en el primer cuarto la buena actitud defensiva y ofensiva de los locales les dio, tras un parcial de 12-0, la máxima ventaja del partido: 25-14, m.11.
No obstante, la entrada de Llull animó las ideas madridistas ya que seis puntos suyos y otros tres triples de sus compañeros posibilitaron el cambio en el marcador (28-29, m.17) en plena crisis anotadora local.
El regreso a la defensa zonal ordenado por Pedro Martínez, técnico local, devolvió el nervio defensivo al Cajasol y, de camino, el acierto, lo que condujo al liderato de los hispalenses (35-32) al descanso.
En la tercera manga, resurgió Felipe Reyes para devolver la ventaja al Real Madrid (42-43, m.26) y, luego, fue Bullock, con dos triples, quien mantuvo a los blancos (49-49, m.30), mientras que Milisavljevic y un formidable Xavi Rey daban el tono al Cajasol.
El partido había crecido en intensidad e igualdad en el tercer cuarto y fue a más en el último, ya que los locales habían abierto un hueco de cuatro puntos (60-56), pero ocho tantos de Llull iluminaron a los madridistas para llegar a una prórroga que forzó Hervelle (71-71) a seis segundos para la bocina.
En el primer tiempo extra, dos triples de Bullock catapultaron al Real Madrid (78-82, a 1:30) a un triunfo que parecía cercano, pero el Cajasol igualó (82-82) y Milisavljevic tuvo incluso en el último segundo, el tiro de la victoria.
Sin embargo, todo quedó para una segunda prórroga en la que el suspense fue máximo, otro triple de Bullock comenzó a desequilibrar (86-87, a 2:30), en el intercambio de tiros libres una falta pitada a Rey, en la lucha por un rebote, terminó de decidir y finalmente Ignerski, sin fortuna, tuvo en el último segundo la llave de una tercera prórroga.