
La Diputación Permanente, a tope
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
Cuando está a punto de dejarse atrás el periodo inhábil de la Asamblea de Madrid, la Diputación Permanente, órgano de Gobierno del Parlamento regional en estas etapas más o menos de descanso parlamentario, ordenará y analizará las cuestiones propuestas por los diferentes grupos políticos y pondrá fecha a la comparecencias del consejero de Presidencia, Justicia e Interior, Francisco Granados. Socialistas, populares e IU comparten que dé explicaciones sobre cómo se comporta-ron los servicios encargados de tener todo en orden cuando las inclemencias del tiempo se ceban con los madrileños, a los que ponen difícil desplazarse por la región. En la segunda semana de enero de 2009, la nieve hizo de las suyas sin que nadie responsable de evitar los atascos y despejar las carreteras hubiese tomado medidas preventivas. Mientras los madrileños permanecían encerrados en las carreteras nevadas, los responsables políticos echaban balones fuera y dejaban la pelota en el tejado, nevado, por supuesto, de la administración gobernada por el partido de los otros. El PP señaló a la ministra de Fomento, Magdalena Alvarez, y dijo que sus carreteras estaban en peores condiciones que las de la Comunidad de Madrid y del Ayuntamiento de la capital, y los socialistas echaron todas las culpas a la presidenta autonómica, Esperanza Aguirre. Este asunto parecía el gran tema navideño para todos los grupos parlamentarios, quienes están ahora centrados en el segundo asunto, el del espionaje de todos contra todos y que tendrán sobre la mesa los miembros de la Diputación Permanente. Granados explicará lo de la nieve y lo de la supuesta red de espionaje encargada de vigilar a todo el que pasa por su lado, ya que el consejero se ha ofrecido a comparecer por los asuntos planteados por el PSM e IU. La nieve, ya derretida, no entretendrá mucho a sus señorías. El tema central, el de los espías, será el protagonista de la semana. El portavoz del PP, David Pérez, dice que todo es un montaje para que la oposición dé caña a Aguirre; la del PSM, Maru Menéndez, que Granados tiene que irse y que hay que investigar judicial y políticamente, y la de IU, Inés Sabanés, que todo lo sucedido pone de manifiesto que los populares están tan divididos que han olvidado que están para gobernar y no para la conspiración continua y cruenta. El primer asunto que llegó a la Diputación Permanente, que pasará a mejor vida cuando acabe el mes, el de la situación de los más de 350.000 madrileños que están en paro, propuesto por Sabanés, será el último porque ha quedado tan relegado que es posible que pase desapercibido en el debate parlamentario de los últimos segundos del periodo inhábil. Los que más preocupa a los ciudada-nos pasa a un plano inferior porque lo primero es la película de espías que se vigilan entre ellos.