El Hospital Universitario de Móstoles ha tomado la delantera en un innovador estudio multicéntrico que se centra en la seguridad del paciente. Este proyecto involucra a otros seis hospitales públicos de la Comunidad de Madrid y tiene como finalidad evaluar la percepción tanto de los pacientes como de los profesionales de enfermería, con el objetivo de implementar mejoras concretas en la atención sanitaria.
Claves de la noticia
Estudio multicéntrico
Participan siete hospitales públicos, enfocándose en la percepción de pacientes y enfermeros.
Intervención práctica
Se implementarán rondas de seguridad y medidas para mejorar la atención durante seis meses.
Evolución continua
El estudio busca medir el impacto de las mejoras y consolidar prácticas efectivas en el futuro.
Objetivos y metodología del estudio
La primera fase del estudio ha contado con la participación de 1.469 pacientes y 664 profesionales de enfermería, permitiendo establecer una línea base sobre la situación actual. Bajo el nombre «Seguridad del paciente: estudio multicéntrico sobre la percepción del paciente y del profesional de Enfermería e impacto de una intervención de mejora», el proyecto incluye a hospitales como el Severo Ochoa, Infanta Cristina, Tajo, Virgen de la Poveda, así como a los próximos Hospital Alcorcón y Hospital Universitario de Getafe.
Las encuestas utilizadas son el «Cuestionario de percepción de los pacientes sobre la seguridad» del Ministerio de Sanidad y la versión española validada de la «Encuesta Hospitalaria sobre Seguridad del Paciente» (HSOPS). Estas herramientas permiten recopilar información relevante sobre 12 dimensiones que abarcan aspectos cruciales en la cultura de seguridad.
Próximos pasos hacia una atención más segura
A partir de octubre, se dará inicio a una intervención que se extenderá por seis meses. Esta fase incluirá rondas estructuradas cada dos semanas, donde participarán tanto profesionales como pacientes para identificar riesgos y proponer mejoras. Además, se introducirá el uso de chalecos identificativos durante la preparación de medicaciones para minimizar interrupciones innecesarias en este proceso crítico.
Al concluir el periodo intervencionista, se llevará a cabo una nueva evaluación para comparar los resultados obtenidos antes y después. Esto permitirá determinar si las acciones implementadas han tenido un efecto positivo en la percepción general sobre seguridad entre pacientes y profesionales.
Un enfoque integral hacia la seguridad del paciente
Este esfuerzo es parte de un trabajo continuo que comenzó en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), donde ya se había realizado un análisis previo sobre cultura de seguridad con una alta tasa de respuesta entre los profesionales. Los resultados iniciales destacaron áreas clave para mejorar, incluyendo comunicación y apoyo institucional.
El valor fundamental del proyecto radica en su capacidad para integrar evaluación, participación e intervención. Al abordar cómo perciben tanto a quienes reciben cuidados como a quienes los proporcionan, se espera no solo identificar áreas críticas sino también validar las medidas adoptadas tras su implementación.
Esta iniciativa no solo refuerza los vínculos entre diferentes unidades asistenciales, sino que también potencia el papel activo que juegan los referentes en seguridad dentro del sistema sanitario, promoviendo así un entorno más seguro para todos los involucrados.