El Grupo de Vulnerabilidades y Pobreza en Transporte ha puesto de relieve diversas barreras que limitan el acceso a empleo, educación, sanidad y cuidados. Estas barreras son de naturaleza económica, física, digital y territorial, lo que convierte el desplazamiento en un desafío para muchas personas. Este problema se aborda en el informe titulado “Hacia la futura Estrategia Estatal contra la Pobreza en Transporte”, elaborado por investigadores de la UNED, entre ellos Aurora Ruiz-Rúa y Fernando Fernández-Bonilla. Este documento presenta un total de 31 propuestas orientadas a guiar la futura estrategia estatal.
Claves de la noticia
1. Barreras al transporte
Las dificultades económicas y físicas afectan el acceso a servicios básicos.
2. Propuestas concretas
El informe incluye 31 medidas para mejorar la movilidad inclusiva.
3. Derecho a la movilidad
La movilidad es esencial para garantizar igualdad de oportunidades en la sociedad.
La Semana Europea de la Movilidad, que se celebra del 16 al 22 de septiembre bajo el lema “Movilidad para todas las personas”, busca reivindicar el derecho a un sistema de transporte eficaz, seguro y accesible. Esta campaña tiene como objetivo permitir que los ciudadanos accedan a oportunidades esenciales, una necesidad que ya está contemplada en la Ley 9/2025, que define por primera vez la pobreza en transporte y establece la creación de una Estrategia Estatal específica.
La UNED se une a esta iniciativa promovida por la Fundación Ecología y Desarrollo (ECODES), resaltando que la igualdad de oportunidades no solo depende del acceso educativo, sino también del acceso a empleo, servicios públicos y cuidados necesarios para participar plenamente en la sociedad.
Análisis de la pobreza en transporte
La movilidad actúa como un derecho habilitador: influye directamente en el acceso a empleo, educación y otros servicios vitales. La pobreza en transporte no solo se traduce en no poder pagar un billete; también surge cuando las alternativas son limitadas o inadecuadas.
Según ECODES, entre 1,3 y 1,8 millones de personas se encuentran en situación de vulnerabilidad severa relacionada con el transporte. Además, entre 5,9 y 7,3 millones destinan una parte excesiva de sus ingresos al mismo.
Los investigadores han colaborado con especialistas de diversas universidades e instituciones para elaborar este informe. El documento recoge los resultados de un taller participativo realizado el 5 de mayo de 2026 en la Universidad Pontificia Comillas, donde participaron representantes de administraciones públicas, universidades y organizaciones sociales.
No existe un único perfil definido para las personas vulnerables; el taller trabajó con 35 arquetipos representativos que reflejan diferentes situaciones: desde pensionistas rurales hasta trabajadores nocturnos con dificultades para acceder al transporte adecuado. Esto demuestra que las causas detrás de la pobreza en transporte son múltiples y requieren soluciones variadas.
Ejes del análisis sobre movilidad
El estudio se organiza alrededor de tres dimensiones clave: accesibilidad, asequibilidad y disponibilidad. La accesibilidad implica poder utilizar efectivamente el sistema; la asequibilidad se refiere a poder asumir su coste sin comprometer necesidades básicas; mientras que la disponibilidad abarca contar con suficientes servicios e infraestructuras adecuadas.
Las 31 propuestas incluidas en el informe: diez relacionadas con accesibilidad, ocho con asequibilidad y trece con disponibilidad. Entre las medidas sugeridas destacan iniciativas como el transporte a demanda en áreas rurales y periféricas, adaptaciones horarias según turnos laborales y mejoras en accesibilidad física y digital.
Asegurar una movilidad efectiva es fundamental: permite que todas las personas accedan a oportunidades esenciales sin importar su situación económica o geográfica. La participación activa de investigadores universitarios subraya cómo estas iniciativas están conectando investigación académica con desafíos sociales contemporáneos relacionados con el modelo actual de movilidad.