La Academia Ecuatoriana de la Lengua, establecida en Quito en 1874 y vinculada a la Real Academia Española, ha otorgado el título de miembro honorario al profesor e investigador de la UNED, Xavier Frías Conde. Este reconocimiento se debe a su destacada trayectoria en investigación, docencia y divulgación. La ceremonia de investidura se celebró en agosto en Quito, un momento que Frías describe como “uno de los más bonitos de mi vida”, compartido con sus seres queridos.
Claves de la noticia
Reconocimiento académico
Frías fue nombrado miembro honorario por su contribución a la lengua y la cultura.
Un enfoque integrador
Su labor combina investigación, docencia y divulgación de manera indisoluble.
Vínculo con Ecuador
Frías ha fortalecido su relación con Ecuador a través de su trabajo en la UNED y sus viajes anuales.
Una trayectoria académica destacada
Xavier Frías es doctor en Filología Románica y ocupa una cátedra en el área de Filología Gallega y Portuguesa en la UNED. Su carrera incluye estancias como profesor visitante en varios países, entre ellos Ecuador, Colombia, México, Italia, Rumanía y Chipre. Su investigación se enfoca principalmente en la sintaxis comparada y la literatura infantil, además de ser un escritor prolífico que crea mayormente en gallego.
Durante su investidura, Frías transformó el acto académico en una sesión interactiva de divulgación. Con un toque humorístico, admitió que su enfoque era producto de su “deformación profesional”. Para él, las áreas de investigación, docencia y divulgación son inseparables. “Todas esas facetas forman un todo en mí; no las puedo separar”, afirmó. Su metodología implica investigar a fondo y luego traducir ese conocimiento a formatos accesibles para el público general.
El poder de las lenguas como herramienta educativa
Frías considera que la comparación entre lenguas es una herramienta fundamental para la enseñanza. A través de esta técnica, busca desentrañar cuestiones más profundas que trascienden lo meramente lingüístico. Según él, “todo está lleno de detalles aparentemente anecdóticos”, resaltando cómo las lenguas son fascinantes tanto por su estructura como por su historia.
“Las lenguas siguen interesando mucho por su estructura, pero también por su historia y su convivencia”, sostiene.
Entre sus logros recientes destaca un manual sobre sintaxis del español desde una perspectiva funcional-categorial, respaldado por la Academia Ecuatoriana de la Lengua. También ha colaborado en un manual colectivo sobre literatura infantil publicado en Brasil. Para Frías, divulgar no significa simplificar el conocimiento; se trata más bien de encontrar formas efectivas para acercar este saber al público. Considera que la lengua, la literatura y la cultura pueden convertirse en espacios enriquecedores cuando se abordan desde sus estructuras históricas y relacionales.
Ecuador: Un vínculo significativo
La conexión entre Frías y Ecuador surge directamente de su vinculación con la UNED. Reconoce que “sin la UNED no habría conocido Ecuador”. Su primera visita al país fue en 2015 para participar en pruebas presenciales y desde entonces ha regresado anualmente. Esta experiencia le ha permitido observar el creciente interés por parte de los estudiantes latinoamericanos hacia la educación universitaria a distancia. Ha dirigido tres tesis doctorales de estudiantes ecuatorianos durante este tiempo.
A pesar del éxito alcanzado, Frías opina que aún hay espacio para aumentar la visibilidad de la UNED en América Latina. Muchos estudiantes desconocen las oportunidades educativas ofrecidas por esta institución y optan por alternativas menos cualificadas. Además, defiende fervientemente la diversidad lingüística como un elemento esencial del contexto cultural individual.
“La persona depende en gran medida de su contexto cultural; aunque este sea dinámico, una globalización total deshumaniza y desarraiga”, afirma.
Cierre emotivo durante la investidura
La ceremonia culminó conectando todas las dimensiones de su carrera profesional. Frías recuerda ese instante como uno lleno de reconocimiento personal: “Me he sentido comprendido y arropado; estaba donde quería estar”, reflexiona sobre el significado profundo del evento. Para él, enseñar e investigar son actividades interrelacionadas que constituyen el núcleo mismo de lo que ha hecho a lo largo de los años. Este momento especial fue vivido con intensa emoción ante sus colegas y seres queridos.