La Comunidad de Madrid ha destinado una inversión de 2,7 millones de euros anuales para financiar 65 plazas públicas residenciales que ofrecen atención integral a personas con discapacidad intelectual gravemente afectadas. Este recurso, gestionado por la Fundación Apsuria en Alcobendas, fue visitado recientemente por la consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, quien destacó la importancia de este servicio y su impacto positivo en la vida de los usuarios.
Claves de la noticia
Inversión significativa
La Comunidad destina 2,7 millones anuales para garantizar atención a personas con discapacidad intelectual.
Mejora continua
Aumento del 31% en la inversión total para mejorar 1.350 plazas en los próximos cuatro años.
Enfoque integral
El centro incluye un colegio de educación especial y un centro de día, promoviendo la integración social.
Dávila enfatizó que la integración no debe ser solo un concepto teórico, sino una práctica diaria que se refleja en las oportunidades que se brindan a todos los ciudadanos. “Una sociedad es mejor cuando todos tienen la oportunidad de aportar y participar”, afirmó durante su visita al centro.
Nuevas iniciativas para el cuidado
Este año, la Comunidad ha implementado un nuevo Acuerdo Marco enfocado en la atención residencial para personas con discapacidad intelectual gravemente afectadas. La inversión total ha aumentado hasta alcanzar 267,5 millones de euros, lo que representa un incremento del 31% respecto al año anterior. Esta medida busca asegurar tanto la continuidad como la mejora de las plazas públicas dentro de la red autonómica durante los próximos cuatro años.
Entre las mejoras introducidas se incluyen:
- Nuevos equipamientos: Se han incorporado salas sensoriales tipo Snoezelen.
- Dietas adaptadas: Se ofrecen dietas texturizadas para aquellos que padecen disfagia.
- Comunicación digital: Se implementará una herramienta digital para facilitar el contacto continuo entre familias y profesionales.
Estas iniciativas son fundamentales para garantizar una atención adecuada y personalizada a las personas con discapacidad intelectual gravemente afectadas, contribuyendo así a su bienestar y calidad de vida.