Un reciente estudio llevado a cabo por la Universidad de Barcelona (UB) y el Instituto de Investigación en Cambio Global de la Universidad Rey Juan Carlos (IICG-URJC) ha puesto de manifiesto que los microbios presentes en los ríos, así como las funciones que desempeñan, están amenazados por el calentamiento global y el incremento de sequías. Esta investigación busca comprender mejor cómo funcionan los ecosistemas fluviales para optimizar su gestión.
Claves de la noticia
Impacto del cambio climático
El aumento de temperatura y sequías prolongadas afecta negativamente a la biodiversidad microbiana en ríos.
Resiliencia microbiana
A pesar de los impactos humanos, la actividad microbiana en sedimentos muestra una notable resistencia.
Necesidad de gestión proactiva
Se requieren medidas urgentes para mitigar los efectos del cambio climático sobre los ecosistemas fluviales.
Análisis de la biodiversidad microbiana en ríos
La investigación, publicada en la revista científica Freshwater Biology, destaca que la biodiversidad y las funciones esenciales de los hongos acuáticos, tales como su crecimiento y el reciclaje de materia orgánica, se ven perjudicadas por el aumento de temperaturas y la pérdida de vegetación ribereña. Aida Viza, investigadora de la UB, señala que aunque se esperaba que el aumento de compuestos químicos como nitrato y fosfato influyera negativamente, este no tuvo un impacto significativo debido a la abundancia de nutrientes en los ríos ibéricos.
Los resultados sugieren que la actividad microbiana en los sedimentos es altamente resistente a diversos impactos humanos. Esto se debe a que estos sedimentos ofrecen condiciones más estables en términos de humedad y temperatura, lo cual es crucial para mantener la vida acuática durante períodos adversos. Sin embargo, Viza advierte sobre las limitaciones del refugio que proporcionan los sedimentos ante un cambio climático prolongado.
Implicaciones para la gestión fluvial
Este trabajo forma parte del Observatorio Ibérico de Ríos (IberRios), con la colaboración de 19 investigadores procedentes de diversas universidades e institutos europeos. Se recopilaron datos sobre 62 ríos distribuidos en siete regiones ibéricas con variabilidad en sus suelos y climas.
Cayetano Gutiérrez, investigador del IICG-URJC, subraya que este diseño permite utilizar los ríos ibéricos como un laboratorio natural para evaluar cómo el cambio climático y las actividades humanas afectan tanto a la biodiversidad como a los beneficios que estos ecosistemas aportan a la sociedad.
Mejoras necesarias en las políticas ambientales
Los hallazgos tienen implicaciones significativas para la gestión y monitoreo de ríos frente a una crisis climática inminente. Tradicionalmente, las estrategias se han centrado en disminuir las concentraciones de nitratos y fosfatos; sin embargo, estas acciones podrían no ser suficientes para proteger adecuadamente la biodiversidad y las funciones críticas llevadas a cabo por los hongos acuáticos. Gutiérrez enfatiza que es urgente implementar medidas efectivas, como aumentar el sombreado mediante la revegetación del bosque ribereño o limitar extracciones excesivas de agua durante épocas estivales.