CSIT Unión Profesional ha denunciado que el Servicio Madrileño de Salud (Sermas) está consolidando un modelo de gestión que "incentiva no cubrir bajas médicas" por enfermedad de los profesionales para primar el "ahorro en gastos de personal".
En un comunicado, el sindicato ha explicado que el contrato programa, el acuerdo anual que firman las gerencias de los centros sanitarios con la Consejería de Sanidad y que fija los objetivos asistenciales y de gestión de cada hospital, vincula la productividad de los equipos directivos al control del gasto del Capítulo I (gastos de personal), lo que favorece la no contratación de suplentes para cubrir a trabajadores de baja.
Desde CSIT Unión Profesional han explicado que este enfoque se evalúa a través de un sistema de puntuación que incentiva el control del gasto: se otorga 1 punto si el gasto es igual o inferior al del año anterior y una puntuación progresiva de 1,1 a 1,5 conforme aumenta el gasto respecto al ejercicio previo.
Además, el sistema incorpora "penalizaciones progresivas" si no se alcanza el cumplimiento presupuestario, "lo que se traduce en una reducción directa del porcentaje final de productividad". "En la práctica, el principal incentivo económico del equipo directivo pasa por no desviarse del Capítulo I, de modo que cada sustitución por IT incrementa el gasto y pone en riesgo el objetivo. Por tanto, la no cobertura de bajas no es un efecto colateral: es una decisión de gestión incentivada", ha explicado.
De forma paralela, ha añadido, este modelo carece de medidas de protección para los profesionales, ya que no existe un indicador que obligue a cubrir el 100% de las bajas, no se penaliza la sobrecarga de plantilla y no se mide el impacto en condiciones laborales ni en riesgos psicosociales. "Sin embargo, sí se mide con precisión el ahorro en personal, y además se retribuye", ha lamentado.
Como consecuencia de ello, la organización sindical ha denunciado "una sobrecarga física y emocional generalizada en unidades y servicios". "Los profesionales en activo asumen turnos de compañeros de baja, renunciando a descansos y perdiendo días de vacaciones o permisos", ha apuntado, mientras que quienes trabajan en un turno deben hacerse cargo de los pacientes de puestos sin cubrir, "elevando a niveles inasumibles la ratio paciente/profesional".
Además, ha indicado, se está duplicando el número de guardias mensuales respecto a lo habitual, especialmente en centros de difícil cobertura o categorías deficitarias, aumentan los casos de síndrome de burnout, "con agotamiento, falta de sueño, desconcentración y ausencia de recuperación real", y algunos grandes hospitales han cerrado el año con un exceso de jornada acumulado de más de 90.000 horas pendientes de compensación.
Esta situación "no es coyuntural", ha criticado la organización sindical, que ha alertado de que se trata de "un modelo de gestión que cronifica la precariedad, normaliza cargas asistenciales inasumibles y deteriora las condiciones laborales dentro del sistema público". "Resulta especialmente grave que se exija productividad, calidad y reducción de listas de espera mientras, al mismo tiempo, se recortan plantillas de facto por la vía de la no contratación, amparando la contradicción en un indicador de gestión", ha añadido.
PLAN DE INVIERNO
En la misma línea, ha censurado que también "se ha normalizado el uso indebido de los refuerzos del Plan de Invierno". En este sentido, ha apuntado que, en periodos de alta presión asistencial, como la gripe estacional, algunas direcciones hospitalarias "están destinando esos recursos (concedidos como refuerzo específico) a cubrir bajas estructurales, en lugar de emplearlos para el fin para el que fueron aprobados".
Con ello, ha advertido, "los hospitales pierden el refuerzo previsto para picos asistenciales conocidos y planificados, desvirtuando el Plan de Invierno y reduciendo la capacidad real de respuesta ante el aumento de la demanda".
En este contexto, desde la organización sindical se ha reclamado la cobertura del 100% de las bajas por Incapacidad Temporal, "conforme a una gestión responsable y coherente con los objetivos asistenciales del contrato programa", que los refuerzos del Plan de Invierno se destinen "exclusivamente" a su finalidad específica "y no a suplir carencias estructurales de personal" y transparencia por parte de las gerencias y de la Comunidad de Madrid sobre contratación, sustituciones y uso de refuerzos extraordinarios.
"No es posible seguir sosteniendo la Sanidad Pública a costa de la salud de sus profesionales. La sobrecarga no es eficiencia, es mala gestión y termina afectando a la calidad asistencial y a la seguridad de los pacientes", ha zanjado.
Por su parte, desde la Consejería de Sanidad han apuntado que en el Sermas "ninguna baja de un profesional se queda sin cubrir si es imprescindible su cobertura desde el primer día" y bajo la premisa de que "la prioridad absoluta es siempre asegurar la atención sanitaria a los ciudadanos".
Asimismo, han apuntado que "en ningún caso" el citado contrato programa "penaliza la sustitución de profesionales ni incentiva dejar ausencias sin cubrir". De hecho, han remarcado desde el departamento que dirige Fátima Matute, "incluye indicadores específicos que evalúan el porcentaje de sustitución de las bajas por incapacidad temporal, comparándolo con la media del sistema y garantizando un seguimiento objetivo y homogéneo".
En esta línea, las mismas fuentes han precisado que en el Sermas, los centros sanitarios gestionan las sustituciones del personal e identifican cuando la sustitución es imprescindible para garantizar la actividad asistencial, "que en ningún caso se queda sin cubrir si es imprescindible su cobertura desde el primer día". "El contrato programa no mide solo el gasto, también mide cómo se gestionan las ausencias. Hay un indicador específico que evalúa el porcentaje de sustitución de las bajas por IT y penaliza desviaciones injustificadas", han remarcado las mismas fuentes.