Mato, sanitaria
Mato, sanitaria
Sigue el culebrón Ana Mato, sus viajes a Disney, ese parque donde los árabes cierran regiones enteras de diversión, y donde un jeque se dejó quince millones de euros en cuatro días de mayo. Mato es más modesta, y se conforma con que le paguen los viajes los mismos que montaron la trama Gürtel. La ministra debe de pensar que si al matrimonio Aznar/Agag le pusieron las luces y el sonido en la fiesta de su boda, y no pasa nada, a ella que viajó sin saber, dice, que le pagaban las vacaciones, no debe sufrir ni un arañazo. El pretexto del PP para absolverla es decir que fue engañada, como quien cree que Pluto es dios y luego descubre que se trata de un perro. Lo mismo. Mato fue con su marido, pensando que era honesto, y resultó que las cuentas las pagaba otro. Al Pp se le han acabado los fondos del cesto de los pretextos y ahora tiran de imaginación, que en esto Alfonso Alonso es muy hábil, y tiene cara suficiente como para sostener la patraña. A Mato la apoya Rajoy, que no quiere que dimita, y ya se lo ha dicho en privado y en público varias veces. Y es curioso, porque Mato es la única cercana a Aznar que queda entre los fieles escuderos del presidente del gobierno.
Olvido y el sexo
Olvido Hormigos, concejal de los Yébenes, saltó a la fama por un video en el que se aliviaba, y que dio la vuelta a la España entretenida y distraída con el juguete. Ahora frecuenta Tele5 donde están entregados a sacar partido a las excursiones sexuales de la señora. Olvido ha hecho caja con sus orgasmos, pero es tan limitada en otras cosas que el personaje se acerca a su final, y en la casa de Vasile ya saben que le quedan dos telediarios como no se líe con alguien de nivel. La señora se ha hecho fotos con varios buscavidas de atributos colosales y se ha puesto luego en el polígrafo, que es donde dicen de verdad con quién se ha acostado, y allí ha salido la agenda de coitos de Olvido, como si fuese un confesionario. Me dicen que Los Yébenes se paraliza cada vez que cruza las piernas. Lo siguiente de Olvido será un libro, con escenas del Decamerón, y sin nombres, en el que el juego consistirá en saber quién es quién. La única zona sin misterios de ese tomo será la que Olvido tiene entre las piernas.
Ada y el Parlamento
Gran rebote en el gobierno y en el Partido popular por el premio a Ada Colau, considerada por el parlamento europeo como un ciudadano ejemplar. Con ese título, la señora Colau tiene todos los avales para presentarse donde le plazca, hablar en nombre de los españoles y los europeos, y montarle el número a la banca, a los propietarios de pisos alquilados, a los jueces, y a quien se tercie. Los métodos de Ada son discutibles, la violencia de los acosos condenable, salvo para algún magistrado con puesto político, pero al parlamento europeo eso le da igual. Algún día tendrá que explicarse el Pp sobre el escaso control que ejerce la derecha española sobre este tipo de decisiones de los parlamentarios europeos, donde la izquierda suele colar unos goles por la escuadra de una perfección letal. Al Pp se las dan todas en Estrasburgo. Darle a Colau el título de ciudadana ejemplar equivale a bendecir los “escraches” o aquella arenga en la que la señora Colau llamó criminal al representante de la Asociación Española de la Banca, simplemente por explicar la posición de la AEB ante el parlamento español. Colau es un ejemplo polémico, discutible, con unas derivas de coacción que hacen de este premio una maniobra de la izquierda contra un gobierno de derechas
Toxo se columpia
Lío en la red por el voto del experto de Comisiones a favor de la reforma de las pensiones. A Toxo se las están dando de todos los colores y en muy pocos días: primero por aquella defensa que hicieron los suyos de Blesa, con quien se sentaban en el consejo de administración de Bankia. Luego vino lo de la carta en la que reconocían que habían recibido dinero de empresas constructoras, y por último el apoyo a la reforma de las pensiones. Las bases sindicales y los activistas de la red dicen que Comisiones les ha traicionado y se han vendido al enemigo. Entro esto y el asunto de los Eres de Andalucía, el sindicalismo está temblado, desconcertado, desnortado, sin referencias. El asunto de las pensiones puede ser la puntilla. Los sindicatos han jugado al discurso de que los derechos son inamovibles, y los recortes una injusticia, pero ese relato tiene muy poco recorrido, sobre todo cuando en las reuniones serias uno tiene que dejar la demagogia en la puerta y atenerse a las cifras, a los datos. Las pensiones tienen una amenaza: somos un país con poco crecimiento, con mucho paro, con alta esperanza de vida, y con poca población activa. La pirámide demográfica nos fuerza a la reforma por muchas promesas sindicales que Toxo haya hecho en sus mítines.
Hidalgo, de los aviones
Hildago, Pepe para sus amigos, posa siempre en las fotos rodeado de maquetas de aviones, que es lo que él lleva. Ahora que está en el ocaso de su vida, este salmantino que se hizo a sí mismo se divorcia, y dice que no le tiene miedo a perder el control de una parte de las acciones porque así tendrá más tiempo, con la separación, dedicarse a la gestión de la empresa. Como si su mujer, ahora ya ex, fuera una señora difícil a la que hubiera que administrar durante unas horas al día. Pepe, que suele ir a las asambleas de empresarios sin corbata y vestido con lo primero que pilla, es hombre escéptico y listo, al que no le gusta perder ni al tute. La última operación en la que le han hecho la cama ha sido la venta de Orizonia, y ha jurado llegar hasta el final porque piensa que Barceló le ha engañado con un juego un poco sucio. Pepe Hidalgo construyó un imperio de aviones y transporte desde abajo. Empezó llevando emigrantes en su coche para después comprar una flota de autocares que hacían la ruta Suiza España parando por todos pueblos de Castilla. Pepe se divorcia y ahora todo él será para la empresa, para los aviones, para los pilotos, para las azafatas.
Querejeta que se va
Se va Elías, el hombre del cine, el que ponía los cuartos para Saura, o para aquel otro tan difícil de Erice, director de silencios. Elías era el cine y esto no se lo discute nadie al hombre de estatura pequeña que jugó en la Real Sociedad. Le conocí en los tiempos de la televisión, cuando todavía tenía su productora en un chalé de la zona de Serrano, donde tomaba vino blanco por la mañana, a mediodía y por la tarde. Elías compraba documentales, y siempre estaba metido en alguna causa a la que aplicaba su instinto de empresario, que es lo que era sobre todas las demás cosas. Una vez nos quiso vender un documental sobre los corredores de la muerte, pero la cosa no prosperó. Les puedo decir que Elías era un hombre al que era muy difícil decirle que no, un seductor, un maestro del gesto y de la palabra. Decir que él hizo el cine quizá sea exagerado pero se acerca a la verdad. A las buenas ideas hay que ponerles dinero, plazos, finanzas, créditos, distribución, y un envoltorio comercial. No hay buena causa si se vende mal y sus acciones no generan beneficios. Quizá esa fue su gran lección.
Pío el defraudador
García Escudero recibió dinero del PP para arreglar su casa, dañada por un atentado. Esto figuraba en los papeles de Bárcenas, pero ahora nos enteramos de que ese dinero no pasó los controles de la Hacienda. AL presidente del Senado le ha estallado un problema grave: no parece muy de recibo ser la cuarta autoridad del Estado y tener problemas con la Agencia Tributaria. Pasaremos la semana a la espera de lo que diga Montoro de este asunto que en cualquier otro país de esos de Europa donde se premia a los ciudadanos ejemplares habría provocado ya una dimisión inmediata.