La finalización de la obra más compleja llevada a cabo en Pozuelo en los últimos años ha cambiado la estética y la utilidad del casco antiguo. La reforma integral de la Plaza de Padre Vallet supone la peatonalización de todo el entorno, lo que permitirá acceder de una manera más cómoda al comercio de la zona, además de disponer de nuevas dependencias municipales y un centro cultural.
Superadas las molestias e incomodidades propias de una obra de tal envergadura, el esfuerzo de todos ha hecho posible que Pozuelo cuente con una plaza y espacio de calidad en el que todos podamos encontrar un lugar privilegiado en el que pasear, jugar, comprar y disfrutar del pleno centro del municipio.
El alcalde, Gonzalo Aguado, acompañado por el concejal de Obras, Pablo Gil, otros miembros de la Corporación Municipal y los responsables del proyecto, inauguró la peatonalización de la Plaza del Padre Vallet y su entorno, el aparcamiento subterráneo y el Nuevo Centro Cultural.
Tras la bendición, el alcalde en su discurso, dirigió su agradecimiento, fundamentalmente a “los vecinos de la plaza y alrededores, y los dueños y trabajadores de los establecimientos que hay en la zona, pues son sin duda los que más han sufrido los ruidos y todos los inconvenientes asociados a esta obra”.
Asimismo, Aguado destacó que “gracias a todos, espero de verdad, que viendo el resultado final sintáis que todo el esfuerzo ha merecido la pena. Yo sin duda así lo pienso: ha merecido la pena. Porque a partir de hoy, todos los vecinos de Pozuelo tienen un centro mejor. Un centro más habitable. Un centro con más servicios y con un mayor atractivo cultural. Un centro, insisto, a la altura de lo que este gran municipio se merece”.
Acto seguido, se procedió al descubrimiento de la placa conmemorativa, con la que se cierra una época de obras y se pone fecha a un día importante para la historia de Pozuelo. A continuación, los asistentes realizaron un recorrido por la ya peatonalizada plaza de Padre Vallet y su entorno, así como una visita al nuevo edificio, (réplica del antiguo, en su fachada norte), y en el que ahora se ubicarán nuevas dependencias municipales así como más espacios para la cultura, en la parte posterior del mismo, y de características arquitectónicas más modernas.
A la llegada a una de las salas expositivas se detuvieron para contemplar la muestra fotográfica en la que se detallan las diferentes épocas de la plaza así como la evolución de los trabajos, desde el inicio de las obras, que han dado lugar al nuevo espacio que podemos disfrutar desde hoy.
Esta ha sido la obra más compleja llevada a cabo en Pozuelo en los últimos años. Y es que, debido a su envergadura y finalidad, este proyecto aglutinaba, en uno, tres desarrollos de máxima importancia. Por una parte el aparcamiento subterráneo y los dos nuevos túneles para la circulación; por otra la peatonalización de toda la superficie de la plaza y su entorno; y, por último, la construcción del nuevo edificio, cuya parte norte, es una réplica de la antigua Casa Consistorial.
Una obra compleja, fruto de la necesidad de cambiar la estética y utilidad del centro de Pozuelo, que hasta ahora no disponía de un núcleo urbano propio de una ciudad moderna como la nuestra. Con estos nuevos equipamientos se ha dotado al municipio de las mejores instalaciones, apostando por el dinamismo y crecimiento, en todos los sentidos, de una ciudad en permanente evolución.
De manera más detallada se expone a continuación las características de este proyecto:
1.- Aparcamiento y Túneles
Desde finales del pasado año se puede circular por los dos túneles construidos y estacionar en el nuevo aparcamiento.
Los túneles, al norte y al sur de la Plaza, orientan la circulación del tráfico en ambas direcciones. De este modo, el túnel norte, cuya entrada se realiza por la calle Sagunto, desemboca en la de Luís Béjar; mientras que el tráfico desde el Camino de las Huertas, avanza hasta el centro por la calle Ramón Jimenez, para continuar por la carretera de Carabanchel. Ambos túneles dan acceso al aparcamiento para quienes opten por estacionar en el centro del municipio.
En cuanto al aparcamiento subterráneo, que cuenta con 301 plazas, distribuidas en dos plantas, se destinan 106 plazas para residentes, y las demás a plazas de rotación y para abonos.
2.- Edificio: NCC
El nuevo edificio, en el que se recuperan distintos elementos decorativos de la antigua construcción, como el pináculo, el reloj, entre otros, cuenta con dos accesos. Uno, por la parte norte, que recuerda a la antigua Casa Consistorial, y el otro, por la parte sur, más moderna y vanguardista. En este edificio tendrán cabida distintos servicios municipales y más espacios para la cultura.
De hecho, la Oficina de Atención Tributaria, así como la Oficina de Atención al Ciudadano (hoy situada en la Plaza Mayor), tienen como destino, este nuevo equipamiento.
En cuanto a los espacios para la cultura, nos referimos a:
- Sala Multifuncional o Sala 1: abarca dos alturas de la edificación. Su principal función es la de auditorio para unas 200 personas, que a su vez, se puede convertir en un recorrido expositivo mediante el movimiento del graderío. Además, esta sala cuenta con un gran ventanal con vidrio micro punteado que puede servir para el visionado de proyecciones desde la plaza, como podría ser para un cine de verano.
- Auditorio o Sala 2: se sitúa en la primera planta, sobre un voladizo, bajo el cual se sitúa el quiosco de prensa. Esta sala tiene capacidad para unas 60 personas y está habilitada para actuaciones de pequeño formato.
- Por otra parte, y también en la primera planta, se encuentran dos salas para exposiciones que suman una superficie de 140 m2. A éstos hay que sumar 80 m2, que forman parte de las salas expositivas de la planta superior.
3.- Exterior de la plaza
Se ha llevado a cabo la peatonalización de la superficie que abarca desde la propia plaza Padre Vallet, la Plaza del Rey y las calles: Iglesia, Costanilla del Olivar, Ramón Jiménez, Luis Bejar, San Lucas y el inicio de la Carretera de Carabanchel.
En toda esta superficie se han instalado dos fuentes, zonas estanciales y zonas verdes, con variada vegetación.
El Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón, a través de la concejalía de Urbanismo y Vivienda y cumpliendo con una promesa electoral en cuanto a la remodelación de la Plaza Padre Vallet, convocó, en octubre de 2004, un concurso de ideas abierto en el que se contemplaba, para todos los proyectos, la construcción de un aparcamiento subterráneo.
Para dicho concurso se entregaron 30 solicitudes y se presentaron 14 equipos de arquitectos, de los que seis pasaron a la final.
Estos seis finalistas, coinciden en ser obra de arquitectos de reconocido prestigio: Juan Ignacio Mera González (Una Plaza Torre una 1 palacio), Rafael de la Hoz Castanys (Una cinta entre dos plazas), María Paz Martín Rodríguez (NCC), Álvaro Soto Aguirre (En la palma de tu mano), Gonzalo Ortega Barnuevo (Casa Consuhistorial), Miguel Martínez Garrido (Campidoglio).
Estos proyectos fueron expuestos durante la primera semana de marzo del año 2005 en el Claustro de Segovia del Ayuntamiento, con el fin de que los vecinos opinasen sobre el proyecto que coincidía con sus expectativas o bien para depositar sugerencias respecto a los mismos.
Los proyectos fueron valorados por el jurado, que a bien, tuvieron en cuenta las consideraciones que los vecinos depositaron en las urnas habilitadas a tal efecto.
Tras esta exposición, el jurado se reunió a principios del mes de abril de ese año para elegir el proyecto ganador que fue para "NCC. Nuevo Centro Cultural" de los arquitectos César García Guerra, Paz Martín Rodríguez y Johan de Wachter, de Fün Design Consultancy.
Fuentes, zonas ajardinadas, espacios para descanso y ocio, entre otros, son algunos de los elementos comunes en todos los proyectos que se presentaron. A continuación, describimos las características más notables del proyecto ganador.
En la solución planteada por los arquitectos César García y Paz Martín del grupo holandés Fün Design Consultancy, se respeta la ubicación de la antigua Casa Consistorial, realizando una intervención en el edificio, de traza vanguardista, creando un Nuevo Centro Cultural de barrio, del casco histórico; aunando, según sus palabras, el respeto a la identidad de Pozuelo y la apuesta por el futuro, partiendo de la premisa de que el pasado necesita de futuro y viceversa.
Mediante una intervención arquitectónica de rehabilitación y nueva construcción se crea una tipología simbiótica de Centro Cultural. Ambas partes se ayudan a nivel espacial, organizativo y funcional. Ambas caras, vieja y nueva, configuran un solo edificio.
Este Nuevo Centro Cultural, articula, con su actividad nuevos usos y programación, todos los espacios que lo rodean. Espacios cuya unidad queda potenciada por el nuevo trazado de pavimentación y mobiliario urbano que lo conectan con la Plaza Mayor y el nuevo Ayuntamiento, y la Iglesia Asunción de Nuestra Señora, mediante una alfombra peatonal que los unifica creando un espacio unitario.