CC.OO estima que la región podría ahorrar 20 millones de euros implantando políticas eficaces en energía
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
31/01/11.- CC.OO Madrid ha estimado que la región madrileña podría ahorrar cerca de 20 millones de euros anuales implantando políticas eficaces en materia de energía, según ha informado el sindicato en un comunicado.
De esta forma, para el sindicato este ahorro contribuiría además "a la consecución de los objetivos de lucha contra el cambio climático mediante la reducción del consumo energético y de la emisión anual de CO2 del 10 por ciento contemplados en el Plan Energético de la Comunidad de Madrid para 2012".
Por ello, ha manifestado que "al menos la mitad de este gasto no se traduce en un flujo luminoso útil que ilumine calles o carreteras, sino que se pierde hacia el cielo, árboles o fachadas, provocando la llamada contaminación lumínica". "Pues bien, recientes estudios señalan que la contaminación lumínica en Madrid se ha ido agravando con el transcurso del tiempo, a pesar de una pequeña reducción en el gasto", ha añadido.
En este sentido, CC.OO. ha criticado el despilfarro económico, "especialmente grave en tiempos de crisis, que supone la contaminación lumínica". "El gasto anual en alumbrado público en España supone cerca de 450 millones de euros, según los últimos datos del Ministerio de Industria (2007), correspondiendo el 10 por ciento del mismo a la Comunidad de Madrid, que gastó 45 millones de euros", ha proseguido.
Para el sindicato, las medidas para remediar esta situación son, en muchas ocasiones, "sencillas y económicas". "La incorporación de la tecnología LED de última generación supondría un ahorro aproximado de entre el 70 y 80 por ciento del consumo energético y más del 60 por ciento en mantenimiento", ha explicado.
CC.OO ha indicado que la inversión inicial se amortiza en pocos años gracias a la magnitud del ahorro conseguido. "La excesiva iluminación nocturna de polígonos industriales, almacenes y grandes superficies puede corregirse sin menoscabo alguno de la biodiversidad, y de la seguridad y calidad de vida, que se ve afectada también negativamente cuando se impide a los ciudadanos disfrutar del cielo nocturno y observar las estrellas, un derecho reconocido por la Unesco", ha concluido.