El duro UMMC Ekaterimburgo será el rival del Rivas Ecópolis en el 'Top 16'
24/1/2011.- Los partidos entre ambos equipos se disputarán los días 1 de febrero (en Ekaterimburgo) y 4 de febrero (en Rivas-Vaciamadrid).
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
El Basket Rivas Ecópolis ya conoce su rival en octavos de final de la Euroliga Femenina. En un cruce complicadísimo, las de Javi Fort se volverán a enfrentar al UMMC Ekaterimburgo, uno de los más firmes favoritos al título. Los partidos entre ambos equipos se disputarán los días 1 de febrero (en Ekaterimburgo) y 4 de febrero (en Rivas-Vaciamadrid). Si la eliminatoria tuviera que decidirse en un tercer partido, las ripenses volverían a tierras rusas el día 9 de enero. En sus dos anteriores enfrentamientos como rivales en el Grupo B, las madrileñas cayeron con claridad en el Cerro del Telégrafo (54-76) pero pusieron en serios apuros a las rusas a domicilio (68-60).
Antes de esos compromisos europeos, Rivas Ecópolis sigue haciendo frente a sus citas de la Liga Femenina, como la que le enfrentó en la última jornada al Hondarribia-Irún frente al que logró un triunfo por 78-59 que devuelve a las madrileñas a la senda de las victorias. Las de Fort, bien dirigidas por Anna Cruz, necesitaron los dos primeros cuartos del choque para anular la acertada estrategia rival y tomar las riendas del partido.
El partido arrancaba en el Cerro del Telégrafo con problemas para las locales en el acierto desde las posiciones más alejadas, una circunstancia que no pasó inadvertida para el Hondarribia-Irún, que aprovechaba el desconcierto ripense para cobrar una pequeña ventaja en el marcador. Afortunadamente para Rivas, la renta no aumentaría significativamente en los 10 primeros minutos (11-18), merced a la buena labor de las de Fort bajo los aros, especialmente en el rebote ofensivo, donde Nicholls se mostraba muy activa como eficaz antídoto ante la falta de puntería de su equipo.
En su retorno al campo, las de rojo salieron a jugar con más intensidad, sobre todo a la hora de correr el campo. Si en los primeros minutos del segundo cuarto era Laura Herrera la encargada de acercar a su equipo en el marcador, sería Elisa Aguilar, con un tiro a media distancia, la que pondría instantes después por delante a su equipo en el marcador (21-20, min. 13). Pero las guipuzcoanas no bajaban los brazos y lideradas por Lacy (11 puntos en 15 minutos) castigaban de nuevo el aro ripense. Ahora, las de verde desplegaban una sólida defensa de ayudas, y una vez más las de Fort encontraban problemas a la hora de anotar. No obstante, tras un intercambio de canastas, y ya en la recta final hacia el descanso, Amaya Valdemoro destaparía el tarro de las esencias para poner por delante a su equipo con una magnífica asistencia de campo a campo para Bonner y dos grandes canastas, que permitían a Rivas Ecópolis irse al vestuario con una renta de dos puntos sobre las de Múgica (35-33).
La segunda mitad daba comienzo con una canasta de Dewanna Bonner, cada vez más entonada. Apoyada por su compatriota Courtney Paris, ambas jugadoras se convertían en las referencias locales en estos primeros compases de juego, llevando a su equipo a adquirir una ventaja más consistente sobre su rival (39-33, min. 22). De la mano de Dapo, las de Múgica anotaban su primera canasta pasados casi tres minutos desde que se pusiera el balón en juego, un dato que pone de manifiesto la dureza defensiva de las de Javi Fort en el tercer cuarto. El relevo en ataque por las ripenses llegaba con dos acciones individuales de gran calidad por parte de Anna Cruz, anulando las opciones de remontada de Hondarribia. Y así sería hasta que concluyera el cuarto, ya que cada ofensiva visitante era contrarrestada por un Rivas Ecópolis conocedor de la importancia de llegar al período definitivo con un colchón de puntos sobre su rival.
La diferencia en la marcador (56-48) no hizo sino ampliarse con el balón ya en juego. Bonner reinaba en la zona de las de Múgica, incapaces de frenar a la de Alabama, y Nicholls volvía a insistir con su lucha en el rebote ofensivo. Mediado el cuarto, Amaya recogía el testigo de sus compañeras en ataque, mientras Hondarribia-Irún se encomendaba a la talla de Burgin para intentar recomponerse a tiempo para tratar de darle la vuelta al choque. No sucedió. Aunque las guipuzcoanas lo intentaron en un momento en el que el ritmo del partido se había deslavazado a ambos lados de la pista, las anfitrionas supieron controlar las posesiones finales para evitar pasar apuros y rubricar una victoria más en liga (78-59).