Trini y Tomás rompen el socialimo madrileño en dos

08/09/2010.- La pugna entre Trinidad Jiménez y Tomás Gómez por alzarse con la candidatura socialista a la presidencia de la Comunidad de Madrid, más allá de la posible revalida que va a suponer para el liderazgo de José Luís Rodríguez Zapatero, ha derivado en una guerra de guerrillas en la práctica totalidad de las agrupaciones locales del PSOE madrileño, donde sus pesos pesados confrontan abiertamente en plataformas a favor de la ministra de Sanidad o del secretario general del PSM.

Fracturas que en algunos casos se están materializando en el inicio de unos procesos de primarias o en la consolidación de alternativas a los actuales regidores o secretarios generales del PSOE de cara a un futuro unas veces próximo y otras con la vista puesta en el periodo posterior a las elecciones municipales de 2011.

En esta batalla las presiones están siendo de tal calibre que, incluso, los presidentes de casas regionales están recibiendo llamadas para que aconsejen cual debe ser el voto a sus asociados. (El presidente de una casa regional del Sur madrileño recibió la llamada de un histórico del PSOE como Demetrio Madrid, después de José Cepeda y por último del propio Tomás Gómez, para que cerrara filas con este último).

Una prueba más de la magnitud que tiene la convulsión que se vive en las agrupaciones socialistas que presidentes confrontan con secretarios generales y estos a su vez con los secretarios de organización en favor de uno u otro precandidato.

Otro tanto puede decirse de las juventudes del partido divididos en aras del apoyo a Jiménez o a Gómez. Un clima de rivalidad que es visto con preocupación por no pocos dirigentes del PSOE madrileño, quienes piensan que “el partido puede quedar hecho unos zorros, además de estar abriéndose en las agrupaciones unas heridas que ya veremos como se cierran”.

Los casos más paradigmáticos de lo que se está produciendo en las agrupaciones locales del PSM son Leganés, Fuenlabrada o Getafe, todos ellos municipios en los que los socialistas detentan la alcaldía.

En Leganés su alcalde, Rafael Gómez Montoya, encuadrado en el sector simanquista, se alineo desde el primer momento con la candidatura de Trinidad Jiménez, mientras que la secretaria general de la agrupación socialista, Laura Oliva, brinda su apoyo a Tomás Gómez.

Oliva, con el beneplácito del líder del Paertido Socialista madrileño y con el respaldo del 40% de la militancia leganense, ha anunciado ya que disputará a Gómez Montoya, a la sazón presidente de esta agrupación, la candidatura a la alcaldía para las municipales de 2011.

Una situación de la que ha logrado escapar el líder de la agrupación de Getafe y alcalde de la localidad, Pedro Castro, quien ha chocado frontalmente con su secretario de organización, Vitoriano Gómez Luengo, en su respaldo a Trinidad Jiménez.

Castro confronta también en este duelo Jiménez-Gómez con dos pesos pesados de su gobierno municipal, entre ellos la primera teniente de alcalde, Sara Hernández, partidaria del líder del PSM, de quien llegó a rumorearse que podría convertirse en la alternativa al veterano político y presidente de la FEMP. Finalmente Castro se ha librado de tener que confrontar en una primarias, algo con lo que al parecer habría sido presionado si se desmarcaba de Gómez, del que, por otra parte, ha sido hasta hace poco uno de sus principales asesores junto a Juan Barranco.

Complicada también la realidad que se vive en Fuenlabrada, un municipio en la que su secretario general José Quintana, a la sazón diputado regional en la Asamblea madrileña y hombre de confianza de Tomás Gómez, vuelve a enfrentarse con el vicepresidente de la agrupación madrileña y alcalde de la localidad, Manuel Robles, tras cerrar filas este último entorno a la ministra. Ello no ha sido óbice para que Quintana y Robles hayan pactado la candidatura de este último para las próximas elecciones municipales.

El desencuentro del regidor fuenlabreño con Gómez viene de lejos, concretamente desde que Robles fuera apartado abruptamente de la secretaria de Política Municipal del PSM, sustituyéndole en el cargo el regidor de Aranjuez, Jesús Dionisio. La agrupación arancetana tampoco se libra de la pugna por los candidatos a la presidencia regional, pues sí Dionisio está alineado con Gómez, el diputado regional Oscar Blanco, que en anteriores procesos ha contado con el apoyo del 28% de la militancia, es uno de los miembros del grupo socialista en la Asamblea de Madrid (23 en total de 42) que han cerrado filas con la ministra.

La agrupación de Alcalá de Henares es otra en la que ha aflorado la división interna. Tratados con mimo por el secretario general del PSM, que en más de una ocasión ha recalcado que el actual presidente local y portavoz socialista en el Ayuntamiento, Javier Rodríguez, formará parte de su todavía hipotético gobierno, la cúpula alcalaína ha cerrado filas con Gómez, si bien un histórico del PSOE, Arsenio Lope Huerta (ex alcalde del municipio y delegado del Gobierno con Felipe González) se ha convertido en la cabeza visible de la plataforma pro Trini.

Es, sin embargo, la agrupación de Móstoles donde el PSM y Ferraz han librado una de las batallas más turbias de estas primarias. El socialismo mostoleño, disuelto desde hace más de dos años, es en estos momentos pura esquizofrenia, dando pie a graves acusaciones del PSM hacia el Federeal sobre un posible “pucherazo” al permitir que sean 777 afiliados los que tengan derecho a voto en estas primarias. Matilde Fernández, a quien Gómez encargó buscar una solución al polvorín mostoleño, fijaba en no más de 150 los militantes a los que debía permitirse decidir en estas primarias, por lo que la decisión del Comité de Etica y Garantías es entendida algo así como un intento de poner piedras en el camino al líder del socialismo madrileño.

En definitiva, prácticamente todas las agrupaciones socialistas se encuentran divididas, incluidas las de Madrid capital, con contadas excepciones como la de Alcorcón, que ha cerrado filas con Tomás Gómez, o Alcobendas que ha hecho lo propio con Trinidad Jiménez.

De momento, el líder del PSM parece irle ganando la partida a su oponente, no tanto a nivel de cuadros del partido (alcaldes y diputados regionales están mayoritariamente con la ministra, además de sus compañeros de Gobierno y el aparato de Ferraz), sino a nivel de las bases, algo que los partidarios de Jiménez atribuyen al trabajo de control que ha venido realizando Gómez desde que fue designado secretario general del PSOE madrileño.
“En estos años Tomás ha trabajado hacía dentro del partido más que en dar a conocer el proyecto socialista, de ahí que el conocimiento del ciudadano de él fuera escaso, pero que duda cabe que ha logrado hacerse con el control de las agrupaciones”, señala el entorno de Jiménez, desde donde no se descarta una derrota de la titular de Sanidad.




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