Los bancos internacionales y nacionales hace mucho que hicieron los cálculos de la salida de la crisis: cada español debe 200.000 euros en donde se incluyen la deuda exterior española, unos 20.000 euros per cápita, el déficit de las Comunidades y Ayuntamientos, otros 10.000 euros por barba, más los 150.000 euros que, de media, debe cada español por la hipoteca de su casa. A lo que hay que sumar los gastos varios o los llamados imponderables. El Gran Capitán no lo hubiera hecho mejor.
Y, ¿ de dónde van a salir esos dineros?, no de los culpables de la crisis, las grandes multinacionales financieras, sino de los trabajadores de a pie. Empecemos por los servicios básicos:
Los gastos reales de agua, luz y gas de los españoles se diferencian cada vez más de su coste. Vean sino: una persona consume 12 m3 de gas cada dos meses paga 5,37 euros , a los que se añaden por arte de birlibirloque 15,72 euros de “término fijo”, 7,84 euros por mes, y otros 2,31 euros por el alquiler del contador y 4,21 euros de IVA, que el Gobierno acaba de subir del 16 al 18% en un artículo que se presume que no es de lujo.. En total 27,61 euros por un gasto real de 5,37 euros, es decir 22,24 euros que se reparten la empresa del gas y el Gobierno. Por el gas pagamos cuatro veces más de lo que gastamos realmente.
Repasemos ahora el recibo de la luz: por un consumo de 132 Kwh debemos pagar 15,54 euros, que se convierten en 29,92 euros al sumar un concepto que llaman “potencia contratada”, 7,80 euros, un impuesto sobre electricidad de 1,19 euros, el alquiler del equipo de medida, 0,83 euros, y el IVA (18%), 4,56 euros. Es decir que por el mismo arte de birlibirloque pagamos el doble de la energía consumida. Aquí la empresa de electricidad nos explica que el 50% de lo que pagamos, 14,90 euros, corresponde a producción y suministro de la luz y que la otra mitad son recargos “de la normativa vigente” e impuestos.
Pasemos al agua: por un consumo de 10 m3 deberíamos pagar en efectivo 2,72 euros por la aducción, 1,23 por la distribución, 2,86 por la depuración y 1,20 por el alcantarillado, es decir un total de 8,01 euros por el agua que gastamos efectivamente, que se convierte en 20,65 euros, 2,6 veces más, por efecto de los 11,20 euros que nos añaden por “cuotas de servicio” y 1,44 euros de un IVA que se ha quedado milagrosamente en el 8%. Aquí nos explican que 1,20 euros del total van al Ayuntamiento donde vivimos.
Por la gasolina abonamos, cada vez que nos acercamos a la estación de suministro, más del 50% de impuestos, sin que el precio haya disminuido, todo lo contrario, a medida que los jeques árabes han ido bajando el barril de petróleo.
Y para terminar, los vicios: el tabaco, el alcohol y el juego, que constituyen la triada por la que los españoles "enganchados" pagarán al menos una décima parte de la deuda de todos. Si fuéramos egoístas animaríamos a nuestros vecinos a echar un cigarrillo e vez en cuando, a irse de copas por la noche y a pasar por los casinos o los bingos al menos una vez a la semana. Sería la única manera de rebajar cuanto antes los altos niveles de deuda y volver cuanto antes a la normalidad presupuestaria.
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