12/08/2026@12:13:06
Hay una clase de relación con el poder que resulta difícil de explicar desde las categorías tradicionales de simpatía, afinidad ideológica o simple proximidad periodística. Es algo más intenso: una especie de fascinación por la confrontación, por el personaje que sobrevive al combate y por la posibilidad de estar cerca de quien ocupa el centro permanente de la batalla. Podríamos llamarlo, recurriendo deliberadamente a una licencia provocadora, agonofilia política. Y esa parece ser la relación que algunos directores de diarios digitales mantienen desde hace tiempo con Pedro Sánchez.