www.cronicamadrid.com

Florentino Pérez, entre la crisis del Real Madrid y la de la construcción

jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
El presidente del Real Madrid ya dio una vez la “espantada” en febrero de 2006 y podría volver a darla en la próxima temporada si José Moutinho no consigue rápidamente buenos resultados deportivos. Si el presidente de la constructora ACS ya fue duramente criticado el año pasado por pagar 96 millones de euros al Manchester para conseguir a Cristiano Ronaldo, y otros 65 millones pagados al Milan por Kaka, en plena crisis económica, le van a caer otra “granizada” por ese contrato al entrenador del Inter que va a cobrar 4,5 millones de euros al año, lo que factura una mediana empresa española en un año.

No es, sin embargo, el único problema al que se enfrenta Florentino Pérez ya que todo su imperio constructor se apoya en la obra pública -lo mismo que el de las otras grandes empresas del sector, FCC de Esther Koplowitz o Ferrovial de Rafael del Pino-, que acaba de sufrir un serio recorte por parte del ministro de Fomento, José Blanco, debido a la necesidad de reducir el déficit del Estado.

Muchas veces se ha dicho que los March, verdaderos dueños de ACS, le han pedido que no ponga en peligro sus negocios por culpa de su pasión por el Real Madrid. Hay quien opina, por el contrario, que gracias al Palco blanco del Estadio Santiago Bernabéu ha podido engrandecer la empresa hasta convertirla en la primera constructora nacional.

Por lo pronto, los bancos ya le han dicho a Florentino Pérez que si quiere participar de la tarta de las nuevas infraestructuras que quiere hacer José Blanco en el próximo quinquenio, tendrá que buscar capital porque las entidades financieras no lo tienen. El Plan de Blanco contempla hacer obra pública pero financiada por bancos y constructoras, luego el Estado les pagaría un canon anual durante treinta o cuarenta años. El mismo sistema que se usa para hacer las autopistas de peaje –sin peaje se entiende- y el que ha venido usando Esperanza Aguirre, tan criticada por los socialistas, para hacer ocho nuevos hospitales en Madrid.

Para poder seguir haciendo obras, Pérez se verá obligado a sacar bonos de ACS, en una operación parecida también a la que está haciendo la familia Ruiz Mateos para comprar nuevas empresas. Lo normal, en estos casos, es vender acciones de la constructora, pero eso significaría perder el control de la sociedad en el caso de que entrasen nuevos socios capitalistas, algo que los March no quieren hacer. Los bonos permiten sacar dinero y no repartir acciones.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios