Un estudio internacional, que incluye la participación de la UNED, ha analizado un total de 597 restos de madera recuperados durante más de 40 años de excavaciones en el yacimiento del Abric Romaní, ubicado en Cataluña. Este yacimiento tiene una antigüedad que oscila entre los 62.000 y 40.000 años, revelando que para los neandertales, la madera no solo era un recurso para encender fuego, sino que desempeñaba un papel crucial en diversas actividades cotidianas.
Claves de la noticia
Uso polivalente de la madera
La investigación muestra que los neandertales utilizaban la madera para fabricar herramientas, recipientes y acondicionar sus espacios habitables.
Conservación excepcional
Las condiciones del Abric Romaní han permitido una conservación única de los restos de madera, ofreciendo información valiosa sobre la vida neandertal.
Estudio multidisciplinario
El trabajo reúne a expertos de varias instituciones europeas, lo que aporta una visión integral sobre las prácticas culturales de los neandertales.
El análisis ha sido liderado por Palmira Saladié, investigadora del IPHES-CERCA y profesora en la Universitat Rovira i Virgili (URV). En este equipo multidisciplinario también participa Juan Marín Hernando, profesor del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la UNED. El estudio ha sido publicado en la revista Science Advances.
Madera: un recurso vital en la vida cotidiana neandertal
Lo notable del Abric Romaní es su capacidad para conservar el uso de la madera a lo largo de miles de años y múltiples ocupaciones neandertales. Los restos analizados provienen de 16 niveles arqueológicos, abarcando un periodo significativo en la historia prehistórica.
Entre los hallazgos más destacados se encuentran dos lanzas de madera: una mide 2,45 metros y está diseñada para ser usada a corta distancia; la otra conserva una longitud de 1,99 metros. Ambas presentan signos evidentes de haber sido trabajadas intencionadamente, lo que amplía el escaso registro conocido sobre armas de madera del Paleolítico europeo.
Además, se identificó un objeto singular tallado en una sola pieza de madera con un mango diferenciado y un extremo apuntado. Aunque su función exacta sigue siendo incierta, se plantean diversas posibilidades sobre su uso potencial.
Más allá de las armas: usos domésticos y estructurales
Aparte de las armas, el estudio revela otros usos significativos de la madera. Se han encontrado cuatro piezas carbonizadas que podrían haber servido como recipientes o bandejas. Su proximidad a los hogares sugiere una conexión con actividades domésticas, aunque su propósito específico no está definido.
Asimismo, se documentó una acumulación organizada de palos cruzados sobre una estructura destinada a combustión, posiblemente utilizada para preparar alimentos. También se identificó una pieza rectilínea modificada que podría haber formado parte de estructuras ligeras o servir para acondicionar el espacio habitado.
La importancia del pino silvestre (Pinus sylvestris) como combustible es evidente en los restos encontrados, que permiten identificar estrategias variadas para su recolección y almacenamiento. Según Palmira Saladié, “el aspecto más extraordinario del Abric Romaní es que podemos ver cosas que habitualmente desaparecen”, proporcionando así un contexto integral sobre cómo vivían estos antiguos seres humanos.
Conservación única: huellas del pasado neandertal
A diferencia del material lítico, la conservación de restos orgánicos como la madera es poco común en el registro arqueológico. Sin embargo, las condiciones específicas del Abric Romaní han permitido preservar estas muestras gracias a formaciones geológicas que han dejado improntas detalladas incluso hasta el nivel histológico.
Esta excepcional conservación ofrece una oportunidad única para estudiar cómo los neandertales gestionaban sus recursos y organizaban sus espacios vitales junto con otros elementos culturales como herramientas líticas y fauna procesada.
Cuarenta años explorando el pasado neandertal
Desde el inicio de las excavaciones sistemáticas en 1983, el Abric Romaní ha proporcionado datos valiosos sobre las sucesivas ocupaciones neandertales. El reciente estudio publicado en Science Advances integra por primera vez todos los registros madereros recuperados durante estas décadas, enriqueciendo nuestra comprensión sobre la vida cotidiana y cultural de estos antiguos habitantes europeos.