.Yolanda Díaz podría haber dejado la política desde ya mismo y no esperar a que Sánchez convoque elecciones. Hubiera sido lo más lógico si no pensara en que alguien la llamará para enrolarse de nuevo en alguna operación política. Su declaración puede asemejarse a la carta que en mayo de 2024 se sacó el propio Sánchez de la manga para amagar con irse si no recibía los suficientes apoyos, consiguiendo apagar durante muchos meses las embestidas de sus propios socios de legislatura que, de alguna manera, siguen sosteniéndolo por mucho que le hagan sufrir cada vez que presenta una ley en el Congreso.
La “bruja” que persigue a Sánchez, Isabel Díaz Ayuso, ya le ha vaticinado que acabará entrando en el PSOE. Seguramente se acuerda del fichaje de Irene Lozano, ex dirigente de la UPYD de Rosa Díez, autora del famoso Manuel de Resistencia del presidente socialista a la que metió en sus listas como “independiente” hasta que acabó afiliándose al partido. A Irene Lozano, Sánchez la convenció de ir en las listas del PSOE de Madrid, que lideraba entonces Gabilondo, para intentar “parar” a Ayuso, pero tras la derrota de mayo de 2021 se fue de la Asamblea de Madrid y fue premiada con la dirección de la Casa Arabe. Abandonó el barco de Sánchez en febrero de 2025.