Trabajadores del Hospital Universitario La Princesa y asociaciones vecinales han convocado este martes una concentración frente al centro para denunciar el "agravamiento del colapso crónico" que vive el servicio de Urgencias y el estado general que presenta el hospital.
La protesta, que tendrá lugar a partir de las 12.00 horas, cuenta con el apoyo tanto de los trabajadores del centro como de representantes de asociaciones vecinales de los distritos de Salamanca, Chamartín y Ciudad Lineal, plataformas ciudadanas y el movimiento Vecinas y Vecinos de Barrios y Pueblos de Madrid.
Según los organizadores, las Urgencias "operan de manera crónica por encima de su capacidad, lo que compromete la seguridad de los pacientes y satura al personal, imposibilitando los cuidados adecuados y aumentando el riesgo de errores".
Una movilización con la que se da continuidad a otras similares llevadas a cabo en los últimos meses, la última el pasado 16 de diciembre, y ante la "inacción" por parte de la Dirección del centro, cuya única medida desde entonces, han denunciado, ha sido una "reforma cosmética" en la sala de espera de Urgencias "que no aborda los problemas estructurales ni la emergencia asistencial".
"La reforma superficial de la sala de espera demuestra que las autoridades priorizan la imagen sobre la solución de los problemas de fondo", han explicado los organizadores. En este sentido, han puesto el acento en la falta de "inversión real", con gastos "en cambios estéticos" en lugar de destinarlo a "equipamiento médico de última generación, renovación de tecnología obsoleta y mantenimiento urgente de las instalaciones críticas".
Entre otras cuestiones, el movimiento vecinal solicitó una reunión "urgente" con la Gerencia del Hospital y del Área Sanitaria para exponer sus demandas pero que, según lamentan, no se ha producido, "mostrando una vez más el desprecio al diálogo con la ciudadanía". "La negativa a reunirse con los trabajadores y vecinos es una muestra de la opacidad y la mala gestión que imperan", han apostillado.
Toda esta situación deriva, según han sostenido, en la "continua sobrecarga laboral" para los trabajadores, sin que haya refuerzos estructurales de plantilla. Todo ello está provocando "un desgaste físico y mental sin precedentes, llevando al personal al límite de sus fuerzas y fomentando la desmotivación".
"Tras años de paciencia y sobreesfuerzo, el colectivo sanitario y la ciudadanía dicen '¡Basta!'", han recalcado los organizadores ante una situación "insostenible" ya antes de la pandemia y que se ha agravado "hasta el punto de imposibilitar una atención con la calidad, seguridad y humanización que merecen los pacientes".
La Princesa, han recalcado los organizadores, es "un síntoma de la desinversión planificada en la sanidad pública madrileña, que busca debilitar el servicio para justificar su derivación a la sanidad privada, en un claro proceso de privatización encubierta".
En este sentido, los convocantes han recalcado que las movilizaciones no cesarán hasta revertir esta situación de "deterioro continuo" de la asistencia sanitaria en el centro hospitalario y "el cierre de canales de diálogo" por parte de la Gerencia. "firme: "Basta de parches cosméticos. Basta de desprecio al personal y a los pacientes. Exigimos una solución integral, recursos suficientes y un plan urgente para salvar La Princesa. Nuestra salud no es un negocio. Nuestro trabajo sostiene vidas, y no vamos a permitir que lo sigan degradando", han concluido.
AUMENTO DE PLANTILLA
Desde la Consejería de Sanidad han subrayado el aumento de plantilla en el centro hospitalario en los últimos años, con incrementos de casi un 23% en personal de Enfermería y Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfemería (TCAE). Sin contar los planes de invierno, se ha pasado, según datos del departamento que dirige Fátima Matute, de 44 enfermeras en 2021 a 54 y de 44 TCAEs a 54.
Además, se han incorporado siete nuevos facultativos hasta sumar en la actualidad 27 profesionales. Durante el año pasado, se atendió a 118.000 pacientes, lo que supone 323 al día de media, han apuntado desde la Consejería.
En este punto, también han subrayado la responsabilidad que, en su opinión, tiene el Ministerio de Sanidad "en esta supuesta degradación de los servicios de Urgencias" y, en este sentido, han recordado la región ofreció casi 70 plazas para formarse en la nueva especialidad de Urgencias y Emergencias pero el Ministerio aceptó únicamente 11.
El departamento que dirige Fátima Matute ha recordado además que el servicio de Urgencias ha obtenido dos acreditaciones de calidad una del Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias que valoran las instalaciones, el equipamiento, la formación y cualificación de los profesionales, la investigación y la docencia, así como otra de la Sección de Geriatría de Urgencias de la Sociedad Americana de Urgencias (GEDA), que valora la adaptación a los servicios y los cuidados prestados al paciente mayor.