El Pleno del Ayuntamiento de Fuenlabrada aprobará este jueves una declaración institucional en la que pedirá oficialmente al Gobierno central que "paralice" el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en las plantas de Coca-Cola, lo que supondrá el cierre de la factoría fuenlabreña, ya que los ingresos de la compañía "no han descendido en absoluto". Los Grupos municipales (PSOE e IU en el Gobierno, y PP y UPyD en la oposición) presentarán una propuesta que basará su petición al Ejecutivo central en el hecho de que, según la propia compañía, "el objetivo de la reestructuración es ganar eficiencia y competitividad y evitar duplicidades, sin importar --agrega la moción-- los trabajadores que serán despedidos". El Pleno de la Corporación pedirá, además, a Iberian Partners Coca-Cola que "reconsidere su decisión y no aplique la Reforma Laboral", al tiempo que solicitará al Gobierno de la Comunidad de Madrid que "defienda los puestos de trabajo y evite el cierre de una planta emblemática no solo en Fuenlabrada, sino en el conjunto de la Comunidad de Madrid". Esta declaración institucional, que supondrá un "respaldo" a los 600 trabajadores afectados en la planta fuenlabreña, recuerda que las buenas condiciones laborales de la plantilla "son el resultado de la lucha decidida de los trabajadores", y subraya que la factoría fuenlabreña es un "referente a nivel nacional" con una producción de 110 millones de cajas al año. IBERIAN PARTNERS INSISTE EN LA NECESIDAD DEL AJUSTE Iberian Partners, el embotellador único de Coca-Cola en España, ha reiterado tras la segunda reunión entre la empresa y los sindicatos la necesidad del plan de ajuste presentado, que afecta a 1.253 personas e implica el cierre de cuatro plantas, aunque apela al diálogo para alcanzar un acuerdo con los representantes de los trabajadores, según ha informado en un comunicado. La empresa hace un llamamiento a la responsabilidad de los sindicatos para que se sienten a negociar y "a través del diálogo encontrar una solución satisfactoria para todos", para lo cual se ha vuelto a convocar una nueva reunión para mañana, después de que UGT abandonara este mediodía la negociación. La compañía española ha asegurado que está abierta al diálogo, pero ha subrayado que no encuentra "ninguna voluntad de acercamiento" en los sindicatos, que siguen solicitando la retirada del ERE.