Los recortes son para el verano
El Presupuesto de la Comunidad de Madrid para 2012 ya tenía recortes. Los primeros en notarlos, los profesores, se quejaron con ganas y razón de que el futuro de la educación de nuestros escolares no está nada claro: más alumnos y menos profesores dan peor calidad. Empezó 2012 y cuando parecía que la llegada de Mariano Rajoy al Gobierno de España iba a tranquilizar a la prima de riesgo, eso decían los que decían que el mal se llamaba José Luis Rodríguez Zapatero, nada de lo previsto por los mandamases del PP salió y la situación de la economía y del desempleo empeoró.
Asaron las semanas y el Gobierno presidido por Esperanza Aguirre empezó a sentir en carne propia los males del momento. Sus datos sobre el déficit de 2011, erróneos según se ha conocido ahora, tuvieron que ser rectificados porque de ser los primeros en este asunto, con el 1,1% del PIB, eso dijeron los recortadores madrileños, han pasado a ser otros más del montón de los deficitarios, con el 2,2%. Aguirre trató de que no nos diésemos cuenta los ciudadanos del desliz de su consejero de Economía y Hacienda, Percival Manglano, al resultar poco fiable en sus previsiones, pidiendo la suspensión de la final de la Copa del Rey entre el Barcelona y el Athletic en caso de pitadas contra el himno y la enseña nacional. La operación de despiste no dio buenos resultados. La mandataria madrileña anunció en la sede vallecana de la Asamblea de Madrid su intención de presentar un proyecto de Ley de modificación de los Presupuestos de 2012, con nuevos recortes, y pidió las aportaciones de la oposición para aminorar las partidas aprobadas en diciembre de 2011. Pasaron los días y el plan de los tijeretazos no llegaba. Aguirre adelantó que ella se reduciría el sueldo, también el de los altos cargos de la Administración regional, y dejó caer que haría lo mismo con los funcionarios. Parecía que a la siguiente semana del anunció el Consejo de Gobierno diría algo sobre el proyecto de Manglano, pero nada de nada.
Y siete días después, el portavoz de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, apareció en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno más solo que la una y dijo que todavía estaban debatiendo. Aguirre y su consejero de los dineros se fueron a lo suyo, y a otra cosa mariposa. Dicen algunos que Aguirre quiere que el déficit cero sea el ejemplo a seguir a la hora de recortar. Sea por lo que sea, la reforma presupuestaria no está todavía sobre la mesa. Cuando se apruebe, la Asamblea de Madrid estará cerca de su periodo inhábil veraniego y habrá que habilitar el mes de julio para la tramitación, discusión y aprobación de este proyecto de ley. Muchos madrileños estarán de vacaciones y no se enterarán de lo que se cuece, pero, sin duda, sufrirán los recortes en pleno periodo de vacaciones.
Después estalló la crisis de Bankia, con la salida de Rodrigo Rato de la Presidencia de esta entidad nacida de la unión de Caja Madrid con otras cajas de ahorro, y de que los madrileños sintieran un pellizco por la falta de vergüenza de los que, sentados en el Consejo de Administración de este banco intervenido, ahora pasan de todo y echan la culpa al empedrado de los sucedido. Empobrecer la vida de los ciudadanos con más recortes y menos derechos, no es más que un síntoma de que la improvisación es lo que más destaca en unos señores que creen que los recortes son buenos para el verano. Sin saber por qué, algunos están empeñados en amargarnos las vacaciones.