Gómez llama a no callarse y a luchar contra la 2ª Transición

"No nos van a callar. No nos vamos a callar ni a los socialistas, ni a los españoles. Hablaremos en las instituciones pero también en la calle defendiendo a los nuestros"

jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
El secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM), Tomás Gómez, llamó a todos los congregados en la Plaza del Dos de Mayo de la capital con motivo de la celebración de 2 de mayo a no callarse, como ha pedido el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y a luchar por la libertad por la que trabajó el PSOE desde su fundación hace 133 años contra la segunda transición basada en el "egoísmo" de la derecha que, a su juicio, quiere hacer el PP.

En la fiesta de la Rosa que los socialistas celebraron en la Plaza del Dos de Mayo, donde se congregaron cerca de 300 personas, Gómez echó la vista atrás y afirmó que hace 200 años España era un país "doblemente invadido", en primer lugar, por los franceses, y en segundo, por una "invasión interior" formada por las "élites sociales y económicas" de este país.

"Las mismas élites que hoy abren las puertas de nuestro país de par en par para una nueva invasión económica de ese capitalismo puro y duro", ha remarcado.

"Hace 200 años estábamos doblemente invadidos pero había un rayo de luz que cristalizó con la Constitución de 1812 que representaba los sueños de libertad y justicia en muchos españoles", ha remarcado y a renglón seguido, ha puesto la vista en el presente y ha dicho que hoy 200 años después tenemos una Constitución, que "fue difícil cuando se fraguó", pero en la que seguimos y que hizo que el país pudiera avanzar en los últimos 30 años.

"No les han dado el voto para una segunda Transición política, ni acabar con el Estado del Bienestar o el Estado de las Autonomías", ha denunciado en referencia a los 'populares', a los que ha acusado de querer hacer una "segunda Transición española escorándola a los valores de la derecha, que son los valores del egoísmo, del sálvese quien pueda".

En su intervención, tras la que se ha celebrado una paellada popular, Gómez ha defendido que los socialistas creen en la libertad, y ha insistido en que han pasado por "133 años de entrega para conseguir la libertad", una idea que no ven de la misma manera que los 'populares', ya que para ellos la " libertad no es otra cosa que la ausencia de dominación y explotación de ser humano hacia ser humano".

Y es que, en su opinión, "no se puede conseguir la libertad sin antes conseguir la igualdad" y por eso es "tan importante el Estado del Bienestar".

En este punto, y siguiendo con la crítica al modelo de la derecha, y en especial, al de la presidenta de la Comunidad y PP de Madrid, Esperanza Aguirre, se ha referido a sus palabras de esta mañana sobre lo anticuado de los sindicatos, y ha afirmado que "anticuado está el PP y sus dirigentes", la derecha y sus valores" y políticas.

"Están acabando con todo. Quieren salir de esta crisis sólo con el modelo de la derecha europea. Ese modelo injusto que sólo sabe salir de la crisis a costa de las espaldas de los trabajadores", ha criticado Gómez y ha defendido la existencia de "otro modelo" para salir de la crisis para citar la posible victoria del candidato socialista francés al Elíseo François Gérard Georges Hollande. A este respecto, ha opinado que ese camino se va a poner en marcha en Europa el 6 de mayo, cuando gane los comicios a Nicolas Sarkozy.

"LA PATRIA ES LA LIBERTAD"

A este respecto, el líder del socialismo madrileño ha considerado que es necesario cambiar el sistema económico, ya que con este sistema "no habrá Estado del Bienestar en unos años". "Francoise Hollande está llamado a liderar la socialdemocracia en Europa", ha sostenido y ha indicado que eso no es bueno sólo para los socialistas, sino para todos los españoles.

Así, frente al modelo de la derecha, ha apostado por un camino que defienda un nuevo orden económico, de laicidad, cambio del sistema judicial y de establecimiento de un nuevo orden social "en el que la patria es la libertad".

"Ellos quieren que nos callemos. Intentan que nos callemos, a veces con el silencio y a veces con demasiado ruido, demasiadas medidas injustas para que nos perdamos y la sociedad española esté en un permanente estado de shock", ha criticado y ha tildado de "viernes negros" los del Consejo de Ministros.

"No nos van a callar. No nos vamos a callar ni a los socialistas, ni a los españoles. Hablaremos en las instituciones pero también en la calle defendiendo a los nuestros", ha apuntado y ha considerado que ha llegado el momento de denunciar lo que hacen y "parar esa contrarreforma, esa segunda Transición que intentan hacer en este país". "Este país cree en el Estado de Bienestar, en la libertad, el progreso. Este país, no tiene valores de derechas", ha concluido.

Por su parte, la Comunidad de Madrid ha celebró este 2 de mayo su fiesta marcada por la austeridad en tiempos de crisis y la ausencia de los sindicatos mayoritarios de la región, que acusan a la presidenta del Gobierno regional, Esperanza Aguirre, de "insultarles" continuamente con sus declaraciones en público.

A diferencia de otros años donde los corrillos fueron los protagonistas de la ceremonia, en esta ocasión quedaron diluidos al concentrarse el tema del día en el intento de los sindicatos de acercarse a la presidenta para entregarle una carta donde le piden que rectifique.

Para muchos ha sido la primera fiesta de la Comunidad a la que acuden con los cargos alcanzados tras las elecciones autonómicas y generales y el primer 2 de mayo con un Gobierno central dirigido por el PP. Precisamente el que fuera alcalde de Madrid y presidente autonómico, Alberto Ruiz-Gallardón, no se ha perdido la fiesta pero en esta ocasión como ministro de Justicia.

El patio de la Real Casa de Correos ha sido también el escenario del encuentro entre el ya ministro y sus antiguos compañeros en la política local, como el que fuera su mano derecha, Manuel Cobo, o su delegado de Movilidad por entonces, Pedro Calvo, ahora responsable de Economía.

Sus abrazos con Aguirre en el besamanos han sido muy comentados, pues en otras ocasiones los periodistas se 'peleaban' por buscar alguna foto de ellos juntos, dado que siempre solía coincidir este acto con algún desencuentro entre ambos dirigentes populares.

Otra que se ha estrenado en la fiesta como alcaldesa de Madrid ha sido Ana Botella, que ha participado en la ofrenda floral que realiza anualmente el Gobierno tanto a los caídos en el 2 de mayo de 1808 como a las víctimas de los atentados del pasado 11 de marzo de 2004.

Esta entrega de flores ha sido seguida por varios centenares de personas que esperaban desde primera hora de la mañana en los tres graderíos montados para la ocasión en el kilómetro cero, y que este año se han quedado sin ver a la patrulla águila cruzar el cielo madrileño, una intervención que ha sido anulada por cuestión de presupuesto.

AUSTERIDAD

En una mañana muy intensa, que ha comenzado con la visita de los máximos dirigentes de la Comunidad al cementerio de La Florida, donde descansan los restos de 43 madrileños que perdieron la vida frente a las tropas de Napoleón, también se han entregado las condecoraciones que la Comunidad otorga a distintas personas e instituciones por su labor.

En esta ocasión, la manera de afrontar soluciones a la crisis actual ha sido una de las razones que ha primado el Gobierno regional a la hora de entregar sus Medallas, Grandes Cruces y Encomiendas. Aguirre ha ensalzado el "ejemplo" que suponen empresas como Mercadona u organizaciones como Cáritas.

A su juicio, su trabajo resulta especialmente necesario en estos momentos de crisis que, "a veces, nos lleva a la desmoralización", y su talento, su coraje y sus ganas de trabajar y de prosperar, "son un motivo para la esperanza de todos".

DESENCUENTRO CON LOS SINDICATOS

Aunque algunos asistentes se han encargado de señalar que "no era el momento" de que los sindicatos criticaran a la presidenta de la Comunidad de Madrid, dos de sus representantes, Jaime Cedrún (CC.OO) y Miguel Ángel Abejón (UGT) han intentado en vano entregar una misiva a Aguirre en la que piden una rectificación por sus palabras.

Lejos de poder dársela en mano, los sindicatos han lamentado que Aguirre "siga insultándoles", precisamente después de que la dirigente madrileña volviera a referirse a ellos destacando que "los sindicatos son como los pirómanos, que se quejan cuando vienen los bomberos", en referencia a que, a su juicio, protestan cuando el Gobierno emprende reformas y no cuando el paro ha subido hasta un 23 por ciento.

Para las organizaciones sindicales, Aguirre es la "presidenta de todos" y debe aceptar que haya gente que no esté de acuerdo con sus políticas y que, por ello, "protesten de forma pacífica". Para la presidenta, estas protestas llegan tarde pues han estado "siete años callados".

En la oposición, por el contrario, los sindicatos se han encontrado respaldados. El líder del PSM, Tomás Gómez, ha entendido la ausencia por los "insultos" que les ha conferido Aguirre; Gregorio Gordo (IU) la ha acusado de "escaso músculo democrático" y Luis de Velasco (UPyD) ha asegurado que los sindicatos son un "poder compensatorio imprescindible".

En otro orden de cosas, una de las noticias del día, la expropiación de Red Eléctrica por parte del Gobierno de Bolivia, ha pasado desapercibida entre los asistentes, que han evitado hacer declaraciones al respecto. Aguirre, en este caso, sí se ha pronunciado asegurando que el presidente de este país, Evo Morales, va a dejar a Bolivia "muchísimo peor" de lo que se lo encontró cuando llegó al poder.

Por su parte, Tomás Gómez ha dicho que el Gobierno debe defender los intereses de las empresas españoles en el exterior pero también "parar los pies" a dirigentes como Nicolas Sarkozy.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios