Aguirre defiende a González
El último Pleno de la Asamblea de Madrid antes de la entrada de la primavera fue más normal de lo esperado porque, aunque nadie esperaba que el Gobierno presidido por Esperanza Aguirre alcanzara un acuerdo con UGT y CCOO respecto a los servicios mínimos de cara a la huelga general del 29 de marzo, todo lo que sucedió parecía escrito en el guión.
Después de demasiadas sentencias judiciales en las que se ponía en entredicho los mínimos por decreto de la Comunidad de Madrid, por abusivos, Aguirre ha optado por defender unas condiciones aceptables y consensuar con los sindicatos asuntos como lo que es necesario para que los que quieran trabajar puedan hacerlo.
Quedó como una reina, cuando el portavoz de IU, Gregorio Gordo, le preguntó si tenía previsto negociar con los sindicatos los servicios mínimos para la huelga general del 29-M, y hasta el líder de la coalición la felicitó. Antes de este asunto, se comprometió a reducir las ayudas a las patronales madrileñas, en respuesta a una pregunta del portavoz de UPyD, Luis de Velasco.
Después, salió en defensa de su vicepresidente, Ignacio González, al que se acusó desde un medio de comunicación de tener un pisito de grandes dimensiones en algún lugar cercano a Marbella en condiciones poco decentes y con insinuaciones respecto a la propiedad del mismo y al uso de paraísos fiscales y testaferros para ocultar las verdades de la vivienda.
Aseguró que a González se le atribuyen propiedades que no tiene, tras el ataque del portavoz socialista, Tomás Gómez, quien dijo que el vicepresidente tiene muchas cosas que aclarar no sólo en este asunto. El líder del PSM preguntó por la privatización del Canal de Isabel II, alertó a los posibles inversores de que González preside la empresa pública que gestiona el agua de los madrileños y apuntó una teoría sobre este asunto. Explicó que Aguirre tiene mucha prisa por sacar a Bolsa el 49% de las acciones porque pretende que el Canal entre en Bankia con el objetivo de colocar a González.
Asimismo, se quejó duramente de que el presidente de la Asamblea de Madrid, José Ignacio Echeverría, le trate injustamente en el reparto de tiempos y dijo taxativamente que Aguirre ordena lo que tiene que hacer el presidente del Legislativo y que la presidenta del Gobierno quiere serlo todo.
Los diputados de IU mostraron, en un momento de la sesión plenaria, camisetas con consignas de apoyo al 29-M, anunciaron que harán huelga y formarán parte de piquetes informativos y se enteraron de primera mano que Aguirre defiende otros mínimos para esta huelga y, también, a su mano derecha, acosado por la prensa, por Tomás Gómez y, en silencio, por algunos de los suyos que temen que tras el próximo Congreso del PP de Madrid, González se afiance aún más como mano derecha de Aguirre. No todo es como parece.