Simancas y Lissavetzky “tutelan” a un sector crítico
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
A diferencia de lo ocurrido en las primarias que enfrentaron a Tomás Gómez y Trinidad Jiménez, los opositores a Gómez aparecen en estos momentos más organizados, pero, al igual que entonces, el paraguas que los unifica a todos continúa siendo el de Ferraz. El sector crítico hacia el secretario general del PSM ha ido creciendo exponencialmente a la proyección pública que, con tanto ahínco, ha trabajado Tomás Gómez. Dos ex secretarios general del Partido Socialista de Madrid, Jaime Lissavetzky y Rafael Simancas, son las cabezas más visibles de la oposición al líder madrileño, si bien, el jefe de filas del llamado “simanquismo” es quien ha trabajado el día a día para dar cohesión a los numerosos “damnificados” del ex alcalde de Parla. Junto a él, como siempre, esa simanquista de pro, que es segunda de a bordo del grupo socialista en el Ayuntamiento de Madrid, Ruth Porta. Nombres como el de la diputada en el Congreso, Angeles Alvarez, o el de su compañero en el Hemiciclo de la Carrera de San Jerónimo, Pedro Sánchez (el mismísimo Rubalcaba movió la lista en las generales para hacerle hueco), figuran entre el grupo de notables que se han situado en todas las “batallas” del PSOE madrileño frente a su secretario general. Otro tanto cabe decir del secretario de Relaciones Institucionales y Política Autonómica (eterno “mirlo blanco” para liderar el PSM), Antonio Hernando, y un ex asesor de Zapatero como Felix Lausín. En la mesa de “amotinados” contra Gómez, que mantiene periódicas reuniones desde hace meses, se sientan desde el primer momento el ex alcalde de Getafe, Pedro Castro (Gómez intentó forzar su renuncia a ser candidato en las municipales), los ex regidores de Leganés, Rafael Gómez Montoya, Villalba, José Pablo González, Coslada, Angel Viveros y el actual primer edil de Fuenlabrada, Manuel Robles. Además de estos primeros espadas de la política local, existen sectores críticos en otras muchas agrupaciones (la mayoría de ellas están divididas entre “tomasistas” y criticos, que pugnan por inclinar hacia ellos la balanza del poder local), y de forma significativa en Torrejón de Ardoz (feudo de Trinidad Rollán), Móstoles o Arroyomolinos, agrupaciones la primera de ellas disuelta y la segunda con gestora. Igualmente llama poderosamente la atención la “alternativa” a Gómez surgida en la agrupación de Puente de Vallecas, fortín histórico del factótum del PSOE madrileño, Juan Barranco. Esther Peña es la cabeza visible de “Vallekas por el Cambio y la Unidad". Alzados en armas contra su actual secretario general está también una parte del acostismo, concretamente el que representan José Cepeda y Oscar Iglesias, que si bien en su día favorecieron la causa de Gómez, han roto amarras con él para incorporarse al cónclave de los críticos, en el que asimismo se encuadra el secretario general de las juventudes socialistas madrileñas, Daniel Méndez. Frente a Gómez se sitúa además la plataforma “Más Izquierda”, cuya cabeza visible es el exparlamentario César Giner, quien “tutela” a ese grupo de parlamentarios regionales que el líder madrileño fulminó en los pasados comicios de su candidatura.