El CRC Pozuelo se queda sin el premio del ascenso tras perder sólo un partido en toda la temporada
21/2/2011.- El equipo madrileño no pudo remontar al Vigo el resultado adverso cosechado en la ida de la eliminatoria de ascenso a la División de Honor de rugby tal no poder pasar del empate a 6.
jueves 02 de octubre de 2014, 12:47h
El CRC Pozuelo no pudo conseguir el objetivo de lograr el ascenso a la División de Honor de rugby al no poder remontar la renta de cinco puntos que el Iveco Universidade Vigo consiguió en su estadio el domingo pasado, y que fue, a la postre, suficiente para que un equipo gallego participe en División de Honor A por primera vez en la historia del rugby nacional.
La meteorología hizo un paréntesis y lució el sol en el Valle de las Cañas, cosa que agradeció el numeroso público que allí acudió para presenciar un partido que se esperaba, -y lo fue-, emocionante por lo ajustado de la eliminatoria.
Sobre el papel se enfrentaban el corazón: el equipo vigués, equipo todo entusiasmo pero más bisoño en estas lides de jugar partidos trascendentales y la razón: el CRC Pozuelo, con historia y jugadores cargados de experiencia.
Pero en el partido las cosas no fueron así, el Universidad de Vigo puso corazón, sentimiento y conocimiento y CRC no pudo superarlo.
Los primeros veinte minutos del encuentro se jugaron en campo visitante los cuales se vieron acogotados por la presión que les sometía el equipo local, lo que les hizo cometer faltas al reglamento que fueron castigadas por el árbitro pero de las cuales se obtuvo poco rédito: sólo se consiguieron 3 puntos del pie de Dorín.
Poco a poco el equipo gallego se fue afianzando y empezaron a jugar con las armas que tan buen resultado les han dado en la temporada: su línea de tres cuartos y el partido cambió de sentido, se hizo más trabado y más incierto hasta acabar la primera parte.
En la continuación el Universidad salió convencido de que el objetivo, a priori, difícil, estaba al alcance de sus manos.
En la primera jugada consiguen empatar mediante la transformación de un golpe de castigo, 3- 3, aunque esta igualdad duraría poco pues CRC mediante la fortaleza de su delantera obliga a defender en falta, que se opta por patear a palos y 3 puntos más para las arcas locales; 6-3.
La línea de tres cuartos visitante sigue creando mucho peligro, tanto que en un balón que corre muy rápido por sus manos consigue un ensayo que el árbitro anula al considerar que hubo adelantado en el último pase.
El peligro acecha, CRC lo sabe y saca fuerzas para que el partido no se le vaya. Se vuelve a jugar en campo rival, con mucha presión pero con poca cabeza en la toma de decisiones técnicas. Este “arreón” termina con una sucesión de melés a favor que hace daño al rival pero que no lo remata pues el balón cambia de manos y con ello el rumbo del partido. A la media hora de esta segunda parte golpe de castigo a favor de los vigueses que consiguen transformar y empatar la contienda: 6-6.
La última jugada que duró más de seis minutos, y ya con el tiempo finalizado, fue una serie de golpes de castigo a favor de los de Pozuelo, muy cerca de línea de ensayo rival, que CRC convertía en melés, una tras otra se ganaban pero eran defendidas con uñas y dientes. En la última oportunidad, y con los de Vigo con un jugador menos por tarjeta amarilla, el balón se perdió y el árbitro pitó el final.
El CRC ha realizado una muy buena campaña como demuestra que sólo haya perdido un encuentro en todo el año, el del domingo pasado, el cual sería decisivo para abortar las aspiraciones de competir en la máxima división del rugby español.