A partir de esta realidad y de cara a un escenario de futuro en el que muchas cosas deben cambiar, ¿ por qué no cambiar de entrada la base misma, la estructura misma del Gobierno para hacerla más operativa y menos costosa? Podemos hablar de un Gobierno con sólo doce ministros, de los cuales tres de ellos ostenten la condición de vicepresidentes, cada uno encargado o al frente de un área de responsabilidad: política, económica y social. En la primera de ellas se englobarían dentro de la vicepresidencia, las Administraciones públicas y las relaciones con las Cortes, y con rango de ministros Interior y Justicia; en la segunda de las vicepresidencias estarían Economía y Hacienda, y los Ministerios de Fomento ( que agruparía a Vivienda y Medio Ambiente ), Industria (dentro del cual estarían Innovación, Agricultura, Pesca y Trabajo ); y en la tercera de las Vicepresidencias, de marcado carácter social y cultural estarían Sanidad, Asuntos Sociales ( con el hoy de Igualdad dentro ), Educación y Cultura, con Deportes. Otros dos Ministerios, por sus especiales características, dependerían de forma directa del presidente del Gobierno: Defensa y Asuntos Exteriores.
Una estructura más operativa, con niveles de actuación más precisos y mayor coordinación y rapidez en las respuestas necesarias ante los ciudadanos, que son en definitiva el objetivo de las gestión de cualquier Gobierno, ya sea éste nacional , autonómico y municipal. Además se podrían “manejar” mucho mejor las complicadas relaciones con los Ejecutivos de las Comunidades autónomas dado el volumen de transferencias realizado y el que pudiera realizarse en el futuro.
Dentro de este nuevo esquema y de forma directa e inmediata, de cara a un Gabinete creado para combatir la crisis y con fecha de caducidad – que sería la de las próximas elecciones generales – habría que dejar fuera a los principales líderes de los partidos políticos, Rodríguez Zapatero, Mariano Rajoy, Artur Mas, Iñigo Urkullu… para dar entrada a otros miembros de las distintas formaciones y un grupo de independientes.
Una lista que podría estar integrada por : José Bono ( presidente), José Blanco (Fomento), José Enrique Serrano (Defensa) y Clementina Diez de Valdeón (Educación y Cultura) por parte del PSOE; por María Dolores de Cospedal ( Interior y Justicia) y Alberto Ruiz Gallardón (Exteriores) por parte del PP, Josep Antoni Duran Lleida ( Administraciones Públicas y Relaciones con las Cortes), por parte de CiU, Josu Jon Imaz (Industria) por parte del PNV, Gaspar Llamazares por parte de IU (Sanidad y Asuntos Sociales ). A todos ellos se añadirían tres independientes del mundo de las Finanzas y la empresa como José María Nin ( hoy en La Caixa ), Miguel Angel Fernández Ordóñez (hoy gobernador del Banco de España), Amparo Moraleda ( hoy en Iberdrola), Rosa García ( Microsoft ), Javier Monzón (en Indra) o personas de perfil muy similar.
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