OPINION

¿Quién es Standard & Poors?

Jueves 02 de octubre de 2014

29/04/2010.- Esa era la pregunta, cínica y propia de un chiste de Gila, que el otro día se hacía el portavoz de Asuntos Económicos de la Comisión Europea, cuando los periodistas le preguntaban por la rebaja en la calificación del Reino de España.

Nadie le respondió. Quién si habló tras constatarse el desplome del Ibex un 7 por ciento en sólo dos días fue un representante de S&P para asegurar que ellos no actúan en función del comportamiento de los mercados, sino que aplican criterios de rigor y objetivos a la hora de valorar la solvencia y la credibilidad de los países. Solo que la rebaja se anunció el miercoles y la Bolsa ya había empezado a caer el martes.



Conclusión: o no es verdad lo que dice el representante de S&P y van a remolque de los acontecimientos, o los inversores ya sabían lo que iba a hacer la calificadora 24 horas antes de provocar que temblara el misterio.

He rebuscado en las páginas amarillas a ver si econtraba el teléfono de los mercados o de "los inversores" e incluso el de "la comunidad internacional" Y nada. Quería presentarme con humildad como un ciudadano perplejo y pedirles que me explicaran de qué va todo esto. Pero, ya digo, no figuran en los repertorios telefónicos.

Sí me he entretenido en mirar en diccionario de inglés-español-inglés y he averiguado que "poor" significa pobre. Y ya puestos, busqué también por Moodys y Fitch, que son los nombres de las otras dos agencias más prestigiosas del ramo: moody significa "de mal humor, irritable, taciturno, melancólico, caprichoso, mudadizo; y fitch "visón" que es un bicho de bastante mala leche, cuyo pelo adorna la vestimenta de las señoras bien, aunque un poco antiguas. Total que, aparte de no aclarar nada, ahora me siento más inquieto con tanta paradoja semántica.

Sea como fuere, resulta que la agencia que ha disparado todos los temores sobre España, S&P, es la misma que mantenía una alta claficación a Lehman Brothers instantes antes de que esa panda de sinvergüenzas se precipirara al vacío llevandose por delante tantas cosas.Y ahí sigue, juzgando las haciendas de todos.

Leo en la prensa expresiones como "Portugal tiene ya muy difícil escapar de esta espiral que suele ser un ataque especulativo" o "los mercados han empezado a atacar por el eslabón más débil, Grecia" Y me digo a mí mismo en mi mismidad que los mercados deben de ser mala gente puesto que atacan a los Estados; es decir, son un enemigo sin cara (y sin teléfono, ni e.mail, ni fax, que no están en Faceboox ni en Twiter, como todo el mundo) que se empeñan en joder al personal y a las instituciones y las dinámicas democráticas en las que dicho personal cree.
¿Será verdad pues, como dicen sesudos pensadores, que esta es una crisis sistémica (observese que el sistema tampoco tiene nada de lo dicho) y que se necesita un solución global? Pues estamos apañados, porque las referidas instituciones, las estatales y las supranacionales parecen creer que ser global es ir en globo




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