Jueves 02 de octubre de 2014
La dimisión de Nieves Goicoechea, una periodista de “El País” fichada por Zapatero hace dos años para sustituir a Fernando Moraleda, un sindicalista agrario metido a comunicador, tiene más trascendencia de lo que parece o quiere parecer. Se ha vendido como un problema persona de una mujer que tiene hijos y no puede compatibilizar su actividad profesional con la familia. Si fuera así, mal asunto para un Gobierno que ha presumido de feminista y de conciliar la vida familiar y profesional de las mujeres. Si, en cambio, se trata, de una crisis provocada por la mala imagen que ha dado el Gobierno en la gestión de la crisis, tampoco parece que la culpa se pueda echar sólo a la Comunicación. En todo caso habría que corresponsabilizar a la portavoz del Gobierno, Teresa Fernández de la Vega y a al propio Zapatero.
Le va a sustituir a Goicoechea el hasta ahora director de “Público”, Félix Monteira, que también procede de la cuadra del “El País” y que se marchó tras la última remodelación de su director Javier Moreno. “Público” era el periódico más psoísta del mercado y eso parece haber marcado su nombramiento.